Promediaba la segunda mitad de una nueva edición del Clásico Platense entre Gimnasia y Estudiantes, cuando Eduardo Domínguez decidió meter mano y buscar soluciones en el equipo pincharrata.
El director técnico albirrojo colocó en cancha a hombres de experiencia como Fernando Zuqui y Guido Carrillo, al tiempo que sorprendió a todos dándole la oportunidad a Deian Verón de jugar su primer derby de la ciudad.
El joven volante categoría 2000, hijo de Juan Sebastián, se metió en el campo por Benjamín Rollheiser, que no tuvo un buen desempeño en 60 y 118.
De esta manera, al igual que su padre y su abuelo, el chico tuvo la oportunidad de jugar en El Bosque con la roja y blanca.