En diciembre, Israel Damonte tuvo su primera mancha como entrenador en el fútbol argentino: si bien eligió agarrar un barco casi hundido, cinco partidos le bastaron para que en su historial quede marcado el descenso último de Colón tras perder en el desempate ante Gimnasia. Con pequeña responsabilidad y logrando dos triunfos en un equipo que parecía que no tenía salida, Damonte no llegó a mostrar el total de su experiencia como si sucedió en Arsenal, Huracán y/o Sarmiento. Y ahora vuelve a estar en el radar, tras dos meses en trabajo.
Así de extraño y particular es el fútbol argentino que a menos de siete meses de su salida este entrenador podría volver a un club que no hace pie. Sarmiento, de solo dos empates y cuatro derrotas en la actual Copa de la Liga y apenas tres triunfos en los últimos 20 juegos motivó a la renuncia de Sergio Rondina que llegó recién en enero. El tema es que antes de él estuvo Facundo Sava por cuatro juegos -salvó al Verde- y Pablo Lavallén -una decena de juegos-.
Si bien por ahora está más como posibilidad que certeza, el exjugador de Estudiantes podría tener un segundo ciclo tras sus 70 partidos dirigidos entre febrero de 2022 y julio del 2023 (21-20-29).
Cabe destacar que el Verde todavía le está pagando los contratos a los últimos tres entrenadores que estuvieron luego de Damonte: Lavallén (10 partidos dirigidos), Sava (4) y Rondina (6). Entre los tres apenas lograron tres triunfos y hubo siete derrotas.