Lo mejor para el final: Estudiantes y una alegría de cara al receso
Con Medina al mando, Estudiantes superó los golpes del semestre y llega al receso completamente envalentonado

Con Medina al mando, Estudiantes superó los golpes del semestre y llega al receso completamente envalentonado

En la tarde de ayer, Estudiantes vapuleó a Rosario Central por 3-0 en los 16vos de final de Copa Argentina con un Tiago Palacios intratable y con un golazo de cabeza de Guido Carrillo, de aquellos que parecen culminar con la sequía goleadora.
Alexander Medina lo sintetizó cómo "el mejor partido de nosotros" y no es para menos, Estudiantes fue amo y señor del encuentro en todo momento. Desde El Editor Platense sosteníamos que el Pincha llegaba vivo a todas sus competencias debido a ser el equipo más regular del torneo -y la valla menos vencida- pero que la falta de contundencia en el arco ajeno podría jugarle en contra en el cierre del semestre.
Hace apenas unas semanas, el Pincha parecía transitar uno de los peores momento de la era Medina. Una eliminación contra Racing en octavos de final en los últimos minutos del encuentro te dejaban con las manos vacías después de haber hecho una temporada regular bárbara.

En ese tramo, donde 10 días después Estudiantes encontró una derrota frente a Flamengo en el Maracaná dejaba un mal sabor, sabiendo que era un partido que podías perder, pero el desarrollo del trajín, habiendo hecho un gran partido y perderlo por un error propio, dejaba a Medina lleno de esa impotencia de estar lamentablemente salado.
De todas maneras el futbol rara vez ofrece diagnósticos definitivos. Llegó al cruce frente al DIM un punto por debajo y sin poder terminar de doblegar al equipo colombiano en todo el encuentro en UNO, logró en el tiempo adicional con un gol agónico de Amondarain la clasificación que tanto buscó y por si fuera poco el objetivo más grande del semestre.
El equipo del Cacique Medina llegó al receso mundialista clasificado a los octavos de Copa Libertadores, Copa Argentina y segundo en la Tabla Anual, en un semestre que además tuvo la salida del segundo DT más importante de la historia reciente del Pincha —después de Sabella, obviamente—, Eduardo Domínguez, y la dolorosa partida de su capitán, Santiago Ascacibar, a un rival directo como Boca Juniors.
Agregando todos estos condimentos, Alexander Medina tiene que estar más que aprobado por su actuación parcial al frente del equipo pincharrata.
Luego de la crisis producida por las derrotas en el tramo más importante de ambos torneos, la última fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores encontró a Estudiantes frente a una verdadera final ante el DIM. No había margen para especular. Había que ganar.
Lo hizo sufriendo, empujando sin tanto juego y encontrando la clasificación en los minutos finales gracias al gol de Mikel Amondarain, luego de tres cabezazos dentro del área. El refrán dice que dos cabezazos en el área siempre son gol. Bueno, Estudiantes necesitó tres, como fiel reflejo de lo que costó llegar a ese tanto.

El gol del semestre llegó de la mano de Mikel Amondarain
Ante Rosario Central, por los 16avos de final de la Copa Argentina, Estudiantes ya no necesitó resistir. Dominó. Presionó alto, jugó en campo rival, golpeó rápido y construyó una goleada que incluso pudo haber sido más amplia.
La diferencia entre un partido y otro fue tan marcada como reveladora. En menos de una semana, el equipo mostró que podía ganar de distintas maneras. Y se sacó de encima una deuda pendiente con el gol y, sobre todo, con la conversión del capitán, que volvió a marcar luego de un testazo infernal producto de un gran centro de Tiago Palacios. Sufrir cuando el contexto lo exige y dominar cuando encuentra espacios para hacerlo.
Alexander Medina aparece como el principal responsable de la transformación. Más allá de los resultados, el entrenador logró que el equipo llegara al final del semestre con una idea mucho más clara que la que mostraba en sus primeros partidos. Tampoco había sido mala aquella versión inicial: Estudiantes mantuvo siempre la virtud de ser el equipo con la valla menos vencida del Torneo Apertura. No casualmente, después del triunfo ante Central, aseguró que había sido el mejor encuentro desde su llegada.
También sobresale Tiago Palacios, probablemente el futbolista más determinante del semestre. Su ausencia se sintió ante Independiente Medellín y su regreso quedó reflejado en toda su dimensión frente a Rosario Central: asistencia para el primer gol, penal convertido para el segundo y pase para el tercero. Cuando el uruguayo está conectado, Estudiantes eleva considerablemente su techo futbolístico.

Guido Carrillo volvió al gol frente a Rosario Central
Del otro lado aparece Guido Carrillo. Capitán, referente y símbolo de experiencia. En su partido número 500 como profesional volvió a demostrar por qué sigue siendo una pieza central. Encontrarlo dentro del área, donde más daño puede hacer, parece haber sido una de las mejores noticias para Medina en esta etapa. Sin embargo, en el momento en que más dudas generó su presencia en el equipo, Guido demostró por qué no estaba para salir del mismo. Es el delantero más claro que tiene Estudiantes. Además de la cuota goleadora que puede aportar, es un jugador capaz de limpiar una jugada de primera. Esa jerarquía individual lo pone por encima de cualquier delantero del plantel y como una de las mayores amenazas del fútbol argentino.
Y si hay un nombre que representa el futuro inmediato, ese es el de Mikel Amondarain. El chico surgido de las inferiores no sólo absorbió con naturalidad responsabilidades cada vez mayores, sino que además ocupó el espacio que dejó la partida de Santiago Ascacibar y selló su gran presente apareciendo en momentos decisivos. El gol ante Independiente Medellín y el tanto que liquidó la historia frente a Rosario Central resumen mejor que cualquier análisis el impacto que tuvo en el equipo.

Juan Sebastián Verón agradeció y felicitó al plantel y CT de Estudiantes en el cierre del semestre
De esta manera, el plantel de Estudiantes queda licenciado hasta el 25 de junio y posiblemente no vuelva a tener acción oficial hasta dentro de casi dos meses, debido al parate por el Mundial.
Estudiantes enfrentará a Universidad Católica por los octavos de final de la Copa Libertadores a mediados de agosto. Además, entre el partido de ida y la vuelta está pactado el clásico platense. Alexander Medina tiene los objetivos a la vuelta de la esquina, por lo que será vital el trabajo del cuerpo técnico durante este receso.
Por el momento tocará esperar novedades y ver cómo rearma el equipo. Un Estudiantes de La Plata que necesita vender, ya que todavía se encuentra inhibido desde aquella cuota impaga al Inter Miami por el pase de Facundo Farías.