Después del momento incómodo
que vivió Luciano Castro con la conductora Dora Ceria, en el que la
presentadora paraguaya le tocó el hombro al actor y este le respondió que: “Si
yo lo hago al revés, tengo una demanda”, el artista rompió el silencio.
Según relató Maite
Peñoñori, se comunicó con el protagonista del escándalo y este le dijo que: “Se
quedó medio amargado con que se viralizó esa parte. Me dijo ‘yo sé que soy mal
llevado, que siempre contesto mal, pero en este caso puntual no fue para
incomodar’”.
“Después se dio una
charla en profundidad donde pudieron hablar de lo que pasó. En el programa no
se hicieron los tontos, tomaron el guante y trataron el tema”.
También hizo hincapié
en lo que pasó Dallys Ferreyra en su camino como conductora. “Es algo que
también sufrió Dallys como mujer. Todos la trataban como una diva, como una
bomba sexual que no podía conducir noticieros”, amplió.
Castro cerró diciendo
que su episodio con Ceria “fue todo con buenas intenciones”. “Era un chiste, yo
tampoco quise incomodar”, cerró.