Aunque durante su presentación en Gran Hermano Darío
Martínez Corti se vendió como todo un “padre de familia” que trabaja en el
rubro automotor, surgió una denuncia que pone en jaque la imagen que el
platense quiso mostrar.
Todo comenzó cuando un hombre, llamado Óscar González,
aseguró que el concursante lo habría estafado y el hecho le ocasionó grandes
problemas económicos. La noticia comenzó a circular a través de las redes
sociales y luego LAM profundizó en el hecho.
El acusador había declarado: "Mirá dónde lo vengo a ver
a este garca... Me arruinó el auto y la plata jamás me devolvió y se mudó. Ansioso
lo esperaré en Martínez".
Después relató al programa de chimentos conducido por Ángel
de Brito que el hecho se remonta a hace un año, cuando mandó a arreglar su
auto. “Le pagué y me empezó a dar vueltas. Me cobró todo el arreglo, lo mío era
más de la parte mecánica, le pagué todo y pasaban los días y me lo dejó afuera.
Se mudó cuando fui y la llave la había dejado al del local. Me endeudé y todo
por este HDP”, contó indignado.
Por su parte, los familiares de Martínez Corti permanecen en
silencio, por lo que todo parece indicar que al propio jugador le tocará
aclarar la situación una vez salga de Gran Hermano.