En el marco del 8 de marzo, los concursantes tuvieron una jornada muy especial en la casa, donde reconocieron a las mujeres de su vida entre lágrimas y emoción. Así fue como Marcos, el joven salteño, no pudo evitar demostrar sus sentimientos ante los relatos de sus compañeros.
Sin embargo, el testimonio de Romina lo derrumbó. "Mi vieja siempre nos crió sola, ahí éramos cuatro hermanos. Tenía que laburar un montón", comenzó diciendo la exdiputada. Tenía una pareja que era muy agresivo y entonces no me podía ir a buscar al colegio, porque la celaba un montón", contó la exdiputada.
Ese contexto violento la llevó a mudarse a San Antonio de Padua donde la crió su tía trans. "Trabajó mucho tiempo en la calle para mantenernos a mis hermanos y a mí", agregó la participante ante la atenta mirada de sus compañeros.
"Yo sé que fue muy difícil para ella todo, por eso yo nunca juzgo a las mujeres que se la rebuscan como pueden. Sin embargo, también mi tía falleció por trabajar en la calle, contagiándose de VIH", señaló Romina, además de destacar la Ley de Cupo Laboral Trans que existe actualmente.
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Finalmente, la participante concluyó: "Yo creo que nunca hay que bajar los brazos, y menos las mujeres que siempre nos costó todo, y eso es lo que le voy a inculcar a mis hijas que son mis tres mujeres que amo con todo mi corazón. Mis mujercitas, que no voy a dejar que les pase nada de nada".
Sus palabras emocionaron a Marcos hasta las lágrimas, uno de los favoritos de esta edición de Gran Hermano. A su vez, el salteño también aportó un admirable relato sobre su madre. "Cuando éramos chiquitos, era nuestra mejor compañera", señaló emocionado.