La última edición de Gran Hermano contó con unos invitados de lujo: dos perritos, bautizados Mora y Caramelo. Además de cuidarlos, la producción decidió que dos concursantes adoptaran a los cachorros. Marcos Ginocchio, el campeón, y Romina Uhrig se quedaron con los animales respectivamente.
Desde entonces, los televidentes estuvieron atentos al trato que la ex diputada tenía con su mascota. Sin embargo, en las últimas horas, volvió a ser noticia debido a una falsa acusación. Un seguidor aseguró que “Caramelo murió porque no lo cuidó”. Incluso afirmó que las hijas de Uhrig lo usaban como un juguete.
Ante esta acusación, la participante salió inmediatamente a desmentir con una serie de imágenes del cachorro, dejando en evidencia que se encuentra en perfectas condiciones.