Esta semana los participantes de Gran Hermano tuvieron un desafío muy especial. Además de la posibilidad de ganarse el liderazgo de la semana, quien superara hasta el final una prueba iba a llevarse consigo una casa. Se trató de un importante desgaste físico para los concursantes ya que tuvieron que permanecer horas parados.
En la segunda etapa los “hermanitos” debieron elegir la llave correcta entre 200 posibilidades. Finalmente, fue Martín Ku que con la número 83 logró abrir la puerta y garantizarse un importante premio. “¡No lo puedo creer!”, lanzó con euforia el jugador. A su vez, le dedicó unas palabras a su novia, del otro lado de la pantalla: “Amor, tenemos una casa. ¡Nos ganamos una casa, esto es de los dos! ¡Muchas gracias!”.
Según contó el propio participante, tenía en claro qué llaves quería probar. “Este número lo pensé ayer a la noche cuando estaba pensando en el 47 por Gran Hermano que son 4 y 7 letras. Después, antes de dormirme, dije ‘bueno, voy a pensar en dos números más y no me voy a enroscar más. Dije ‘83 y 91′ y salió”, le relató a Santiago del Moro.