Con un escenario cada vez más tenso en el transporte público, las negociaciones salariales entre los choferes de colectivos y las empresas del sector volvieron a naufragar y reavivan la posibilidad concreta de un paro de micros en los próximos días.
La audiencia paritaria realizada ayer concluyó sin avances y profundizó el conflicto entre la Unión Tranviaria Automotor (UTA) y las cámaras empresarias. La oferta patronal de un incremento del 1% fue rechazada de plano por el gremio que conduce Roberto Fernández, que la calificó como una “burla”.
La UTA ratificó el estado de alerta hasta la próxima audiencia virtual, prevista para el martes 20 de enero a las 14:00 horas, y remarcó que no tolerará atrasos en el pago de salarios ni un avance sobre las condiciones laborales. “No vamos a permitir que se normalice la precarización ni el cobro fuera de término”, señalaron desde la conducción gremial.
Esta situación dejó en estado de alerta a millones de usuarios ante la chance de medidas de fuerza si no hay una mejora sustancial en la próxima instancia de negociación.
Paro de micros: las cámaras de transporte en alerta
El conflicto tiene como telón de fondo la delicada situación económica que atraviesan las empresas de transporte. Las cámaras AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA aseguran enfrentar un “estrangulamiento financiero” producto del desfasaje entre tarifas, costos y subsidios. Según datos del propio sector, cuatro de cada diez compañías se encuentran al borde de la quiebra.
En el acta difundida tras la reunión, la UTA solicitó formalmente la presencia del secretario de Trabajo, Julio Cordero, en el próximo encuentro para intentar destrabar una negociación que hoy aparece empantanada en reproches cruzados entre el sector privado y el Ministerio de Capital Humano. Mientras tanto, la Secretaría de Transporte se mantiene al margen de las audiencias al considerar que se trata de una discusión salarial entre privados.