El régimen fundamentalista de los talibanes continúa
mermando los derechos de las mujeres en Afganistán. En esta ocasión, las
autoridades decretaron el cierre de las peluquerías y salones de belleza del
país.
La orden fue dada por el líder Haibatulá Ajundzadá, sin
ofrecer explicaciones ni mucho menos indicaron cuáles son las alternativas que
tienen quienes acudían a esos comercios.
Además, dieron un mes de plazo para que entre en vigencia el
reglamento. El hecho generó gran repudio y preocupación en la comunidad
internacional, ya que esta no ha sido la única imposición del autoritario
gobierno hacia las personas de sexo femenino que hacen vida en la nación.
En los últimos años, a las mujeres se les ha prohibido
asistir a clases, parques, gimnasios, ni salir a una distancia de más de 70
kilómetros sin compañía masculina. Aunque las activistas han alzado sus voces, muchas han sido
perseguidas y desaparecidas.