Un documento firmado por la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) trajo consigo el enojo del Reino Unido, y es que la coalición reconoció la soberanía de las Islas Malvinas; mientras que Argentina consideró este hecho como una “victoria diplomática”.
En la Declaración de la III Cumbre de Jefas y Jefes de Estado o de Gobierno, que fue firmada por los presidentes del Consejo Europeo, Charles Michel, y de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se menciona en el punto 13: “En cuanto a la cuestión de la soberanía sobre las Islas Malvinas, la Unión Europea ha tomado nota de la posición histórica de la CELAC, basada en la importancia del diálogo y el respeto del Derecho internacional en la solución pacífica de controversias”.
En el documento también se hace mención a la soberanía, el respeto de la integridad territorial y a la independencia política de todos los países, así como a la “solución de controversias por medios pacíficos y de conformidad con los principios de justicia y de Derecho internacional”.
Como era de esperarse, el vocero del primer ministro británico, Rishi Sunak, expresó a The Guardian que “para ser claros, las Islas Falkland son británicas. Esa fue la elección que han hecho los propios isleños. La UE aclaró con razón que su posición respecto de las Islas no ha cambiado después de su lamentable elección de palabras”.
Mientras que James Cleverly, secretario de Estado para Asuntos Exteriores, escribió desde su Twitter que los habitantes del territorio “tienen derecho a elegir su propio futuro”.
“El 99,8% de los habitantes de las Islas Malvinas votaron para ser parte de la familia del Reino Unido. Argentina y la UE deberían escuchar su elección democrática”, destacó.
La respuesta por parte de Argentina no se hizo esperar, ya que el canciller Santiago Cafiero le respondió a Cleverly asegurando que el país europeo “viola la integridad territorial” de la nación suramericana desde hace 190 años.
“Le recuerdo que, conforme a la Resolución 1514 de la Asamblea General de Naciones Unidas, la autodeterminación no resulta aplicable a los habitantes de Malvinas. El pretendido ‘referéndum’ que invoca no tiene valor para el Derecho Internacional, ni modifica lo estipulado por las más de 50 resoluciones de Naciones Unidas, ni la obligación del Reino Unido de poner fin al colonialismo en todas sus formas y resolver la disputa pacíficamente”, detalló.