La semana pasada, en una de las conferencias de prensa que tiene a diario el vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció que el Gobierno llevará adelante una reforma en el régimen migratorio, destinado sobre todo, a las personas extranjeras no residentes. La misma, tal como detalló, será “con el objetivo de avanzar hacia un país ordenado, que cuide sus fronteras y a sus ciudadanos”. En esa línea, remarcó que la reforma tendrá tres ejes fundamentales: Universidades, Salud y Seguridad.
Sobre el primer punto explicó que “se va a disponer que las Universidades Nacionales puedan cobrar aranceles a los estudiantes extranjeros no residentes”, y argumentó que esta medida “va a representar una fuente de financiamiento para las Casas de Estudio”. Asimismo, en lo que sería un fundamento para que efectivamente se arancelen las Universidades lanzó: “Hoy 1 de cada 3 estudiantes de medicina es extranjero”. Esta es una discusión que se fue intensificando desde que la gestión de Javier Milei presentó datos del Departamento de Información Universitaria de Capital Humano, en el que detallaron que en el año 2022, hubo un total de 122.769 de estudiantes extranjeros en las universidades argentinas, entre pregrado, grado y posgrado.
Sin embargo, en términos objetivos, la matrícula de extranjeros en las carreras de grado representa el 4,1%, llegando al 9,9% en posgrado. Aún así el Gobierno sostiene que esto produce una “carga adicional para el sistema”, al respecto, el especialista en Migración y Asilo de la Universidad de Lanús, Pablo Ceriani Cernadas, explicó en reiteradas ocasiones que quienes vienen de afuera, también pagan impuestos como cualquier persona, contribuyendo así como el resto de la sociedad, a la financiación de las universidades públicas.
Caso de la UNLP
El punto importante que tiene la reforma migratoria en esta línea es que está destinada a extranjeros no residentes, pero, por ejemplo, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), para ingresar a algunas de sus carreras exige tener la residencia: “Para los/as aspirantes de nacionalidad extranjera, una vez finalizado el trámite de Residencia Precaria, Temporaria o Permanente en la Dirección Nacional de Migraciones del Ministerio del Interior, el alumnado deberá presentar una copia que así lo acredite en el Departamento de Alumnos de la Unidad Académica Correspondiente”.
Es importante remarcar que cada año la cantidad de extranjeros que se inscriben en la UNLP sorprende a la población en términos porcentuales, pero al mirar la totalidad del alumnado, sólo equivalen al 7%. Por ejemplo, para este 2024 ingresaron 36.886 personas, hubo un incremento del 52% en los estudiantes provenientes de otros países y, según los datos del SIPU (Sistema de Preinscripción a las carreras de la UNLP), el 37,61% de los estudiantes no son de La Plata y alrededores, el 19,10% es de Buenos Aires, extranjeros el 11,07%, y por último de otras provincias el 7,4 %. Esto también reveló que hubo más ingresantes de otros países (4.086) que provenientes de otras provincias (2.739), continuando con la creciente de inmigrantes en la universidad. En ese sentido, detallaron que de esos 4.086, el 46,72% provienen de Ecuador, el 13,19 proviene de Colombia, de Brasil el 11,57%, seguido por Perú con 11,19%.
Una de las facultades que está en el foco de quienes quieren cobrar un extra a los no residentes, es la de Ciencias Médicas, la cual este 2024 tuvo 9.715 ingresantes de los cuales, 3.650 son oriundos de otros países, siendo así el 37% del total, disminuyendo el número del año anterior, que fue de 40%. Medicina tiene el mayor número de inscriptos foráneos de la UNLP pero también, es la que más personas aloja, dado que de las 113.017 personas que habitan la universidad, el 20% estudia Ciencias Médicas. Esta, junto con Artes (12%), Psicología (9%) y Humanidades (8%) concentran el 50% del total de estudiantes extranjeros, según informó el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas .
Con todos estos datos, se muestra que sí hay buena cantidad de alumnos extranjeros, pero no se les cobrará un arancelamiento por ello, debido a que quienes transitan la Universidad, ya son residentes. Además, para que eso suceda, debería modificarse la Ley de Educación Superior que prohíbe que los estudios de grado en educación superior de gestión estatal tengan aranceles, tasas o impuestos, y establece la gratuidad, como así también la Ley de Migraciones que, además de estipular que los inmigrantes y sus familias deben tener acceso igualitario, los mismos derechos y protecciones que gozan los argentinos, en el artículo 7 se decreta que “la irregularidad migratoria de un extranjero no puede impedir su admisión como alumno a un establecimiento educativo de cualquier nivel, ya sea público o privado”, por lo tanto, este nuevo anuncio puede leerse como una pantalla para que conservar el apoyo de sus votantes pero, para poder llevarlo adelante, se deberá hacer una reforma más profunda.