La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner denunció ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación que los últimos peritajes detectaron una serie de irregularidades en los anotadores del remisero Oscar Centeno, ejes de la ‘Causa de los Cuadernos’ en la que la ex mandataria es acusada de ser la jefa de una asociación ilícita que recaudaba coimas para adjudicar obras públicas.
En el escrito presentado a través de sus abogados, Carlos Beraldi y Ari Llernovoy, la presidenta del Senado pidió por segunda vez que se anule la causa que instruyó el juez Claudio Bonadio junto al fiscal Carlos Stornelli y solicitaron que se adhieran los resultados de los peritajes a los planteos de nulidad previos a fin de sumar argumentos.
Las pericias a las que hace referencia la defensa de CFK fueron recibidas por el juez Marcelo Martínez de Giorgi -actualmente al frente de la causa- y determinan la detección de modificaciones en las anotaciones a fin de inculpar a diversos empresarios por presuntas entregas de dinero. Uno de los informes fue realizado por la División Scopometría de la Policía Científica de la Policía Federal y determinó que el expolicía y amigo de Centeno, Jorge Bacigalupo, hizo correcciones y sobre-inscripciones, cambiando nombres y fechas.
La segunda pericia, que consta de 187 páginas y contiene los resultados de un análisis lingüístico realizado por la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, que hay enormes diferencias entre los cuadernos número 4, comparados con los 7 y 8, que son los que hablan de los supuestos montos trasladados.
Los datos recopilados por profesionales contrarían las declaraciones de Bacigalupo, quien en testimonios ante la Justicia, nunca dijo que participó en la elaboración del contenido de los cuadernos.
Con los resultados de los peritajes, el juez Martínez de Giorgi ordenó el análisis de lo encontrado en un allanamiento en la vivienda de Bacigalupo, pues en el hogar del sargento retirado de la Federal hallaron un celular Sony, un celular Samsung modelo SM N950F, y otro Samsung Modelo SGH-C276L, además de una notebook marca Dell. Según fuentes cercanas al tema, el ex agente consiguió un status de vida muy superior al de otros sargentos retirados de la fuerza.