Lo construido con muchísimo esfuerzo durante muchos años, fue destruido en tan solo unos minutos. Ese es el sentimiento que invade a dos jubilados de La Plata que el pasado 29 de octubre fueron víctimas de un voraz incendio que arrasó por completo con su domicilio y, comercio de rubro florería, ubicado en 35 entre 22 y 23. Tal como informó El Editor Platense en aquella oportunidad, el siniestro se produjo por un aparente corto circuito que prendió fuego una serie de cables y que se agravó cuando se expandió por el local que funcionaba adelante del inmueble.
En esa ocasión, en medio de la desesperación por el fuego, tres personas mayores fueron trasladadas de urgencia al hospital por principio de asfixia. Se trata de dos jubilados, propietario de lo que hoy es cenizas, y la hermana de la jubilada, quienes se encontraban en el interior de la vivienda cuando empezó el incendio. Al día de la fecha, por fortuna los tres se encuentran fuera de peligro, y viviendo en una casita en la misma cuadra, alquilada por sus familiares.
"Tratamos de acompañarlos, lo peor ya pasó, aunque nos está jugando mucho las emociones", expresó Tatiana Ochoa, nieta de los jubilados damnificados. En contacto con este diario confirmó que, junto a su pequeña hija, montó una pequeña panadería para recaudar fondos y ayudar a sus abuelos. "El espacio nos lo brindó el vecino que vive enfrente de la casa que se quemó. La verdad que todos se solidarizaron, y él nos brindó el espacio para vender facturas y otro para vender cosas de la florería", sostuvo.
La panadería, emprendimiento al que bautizaron "Panadería Los Ochoa", funciona en 35 entre 22 y 23, y a través de sus redes sociales se puede encargar desde facturas, budines y cremonas. El número de WhatsApp es 2215 90-6782, mientras que el Instagram para seguirlos y colaborar es: @Panaderialosochoa.35
Una historia de superación
"Todo comenzó el 29 de octubre, día del incendio, el fuego arrasó con todo en muy poco tiempo. Fue muy feo, ese día se llevaron en ambulancia a mis dos abuelos y la hermana de mi abuela. Por suerte todos ahora se encuentran bien, les alquilamos una casita en esta zona", contó Tatiana en contacto con este medio.
Como se mencionó, con lo recaudado en las ventas actualmente están pagando el alquiler a los jubilados damnificados quienes tenían a cargo el local “Flores Carlitos”. "Mi sueldo es prácticamente para vivir, no sabía como ayudarlos, así que surgió esta idea. Somos muchos en la familia por suerte, hicimos rifas, mucha gente ayudó sin cambio a nada", comentó Ochoa. En este sentido también contó que uno de sus tíos, hijo de las víctimas, también se encuentra vendiendo pizza.
"Mi tío está vendiendo pizzas, y nosotros cremonas y bizcochitos, los esperamos en 35 entre 22 y 23. Espero que lo disfruten, la panadería Los Ochoa es riquísimo", dijo la pequeña hija de Tatiana, quien en redes sociales aparece promocionando el emprendimiento.
"Donaron muchas cosas, también mi tío vende pizzas para colaborar, mi papá que trabaja en la florería, somos muchos y esto nos unió mucho más como familia. Mi tío mayor el mayor vivía al lado y también perdió todo. Ahora está poniendo el hombro en esa obra, vendió el auto y busca hacerle la casa de nuevo a sus papás. Fue triste, hoy es emocionante. Hoy por suerte ellos están acá cerca, sí nos llenamos de deudas, pero con el fin de que ellos estén bien".
Por último Tatiana comentó: "Los estamos acompañando, lo peor ya pasó. Es un proceso, tenemos que acompañarlos en esta parte. Si bien están en casa, mie abuelo tiene 84 años y le da para adelante. Está pendiente de todo, desde el sillón. Él siempre fue una persona muy activa, y le pone mal que estemos haciendo cosas por él, cuando él siempre fue quien nos dio todos".
"Lo que estamos juntando es para poder pagarles el alquiler de la casita y solventar otros gastos", concluyó.
Volver a empezar. Así se encuentran actualmente trabajando en a casa que fue arrasada por el fuego