Las declaraciones del Ministro de Desregulación del Estado nacional Federico Sturzenegger remarcando que la ciudad de La Plata es una ciudad "estadista" argumentando que "viven todos del Estado", con cierta connotación negativa claramente, volvió a poner en el tapete el debate por el empleo público en la Argentina. Pero cuánto hay de verdad en la afirmación del platense egresado del Colegio Nacional.
En principio, hay que señalar que el promedio nacional de empleo público provincial es de 50 trabajadores cada 1.000 habitantes. Sin embargo, ese número oculta una distribución muy desigual. Sólo cuatro provincias se ubican por debajo de ese umbral: Córdoba, con 33 empleados públicos provinciales cada 1.000 habitantes, es la jurisdicción con menor peso relativo del Estado en el empleo. Le siguen Buenos Aires (38), Santa Fe (41) y Mendoza (45).
En el otro extremo, Tierra del Fuego encabeza el ranking con 141 empleados públicos provinciales cada 1.000 habitantes, más que cuadruplicando el registro de Córdoba. La siguen La Rioja y Neuquén, con 111 cada una, y Santa Cruz, con 109. Catamarca registra 100, Jujuy 83 y Chubut 79. Dentro del pelotón intermedio que supera el promedio nacional se ubica la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (64).
Los datos del empleo público en las provincias
¿Dónde se concentra el empleo público?
De acuerdo a un informe de la Fundación Metropolitana aunque suele pensarse que la mayor parte está en la órbita nacional, la realidad es otra: 8 de cada 10 trabajadores públicos se desempeñan en provincias y municipios.
De los 3,4 millones de trabajadores, según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, actualizados a marzo de 2024. El 66% corresponde a gobiernos provinciales, el 13% a municipales y apenas el 21% al Estado nacional.
Esta concentración subnacional es resultado de un largo proceso de descentralización de funciones estatales que comenzó en los años setenta y continuó en los noventa. Leyes como la 24.049 de 1991 transfirieron a las provincias la administración de escuelas secundarias y el personal correspondiente.
Entre 2001 y 2014, el empleo público provincial fue el principal motor del crecimiento: explicó el 51% del aumento total, seguido por los gobiernos locales (32%) y el nacional (17%). En el período 2010–2014, los gobiernos subnacionales generaron 75 de cada 100 nuevos empleos estatales.
En una comparación internacional, el peso del empleo público en Argentina (18%) supera el promedio latinoamericano (12%) y se ubica por debajo de países como Francia (21%) o Canadá (22%).
El empleo público se concentra en municipios y provincias
La Provincia de Buenos Aires, una de las tasas más bajas del país
El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires proyectó para este 2026 una planta de aproximadamente 530.000 empleados públicos.
Esta cifra incluye los cargos de la administración central, docentes y organismos descentralizados. A nivel proporcional, esto representa alrededor de 47 empleados estatales cada 1.000 habitantes, una de las tasas más bajas del país.
La mayor parte de la estructura estatal bonaerense se concentra en áreas de despliegue territorial y servicios esenciales:
*Educación: Es el mayor empleador, sumando unos 245.812 cargos a través de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE).
*Seguridad y Justicia: Cuentan con estructuras masivas y estables para el despliegue policial y judicial, superando holgadamente los 100.000 trabajadores operativos.
*Organismos Descentralizados: Incluyen dependencias con presupuestos propios como el Banco Provincia (más de 10.500 empleados) y el IOMA (más de 4.400).
La Provincia de Buenos Aires tiene más de 530 mil empleados públicos
El panorama en las ciudades del país
Las ciudades argentinas con mayor proporción de empleo público son Ushuaia (Tierra del Fuego), Río Gallegos (Santa Cruz) y las capitales provinciales de La Rioja, Catamarca y Neuquén. En estas localidades, la administración pública representa el principal motor laboral, superando ampliamente al empleo registrado en el sector privado.
En el extremo opuesto se encuentran las localidades de provincias como Córdoba, Mendoza y Santa Fe (y sus respectivos aglomerados urbanos), donde la incidencia del empleo público es mucho menor (cercana a los 33-45 empleados por cada 1.000 habitantes), marcando un mayor peso del sector privado.
En el caso de La Plata, el municipio contaba al 10 de diciembre de 2023 con un total de 12.573 agentes. Para 2007, cuando terminó la cuarta gestión de Alak al frente del gobierno local en la ciudad vivían alrededor de 600 mil habitantes y la administración municipal contaba con 3.800 empleados públicos. De esta manera, el incremento de la plantilla de trabajadores entre aquel año y el que acaba de terminar fue de más del 300% frente a un crecimiento poblacional que en el mismo periodo fue de apenas 20%.
En términos comparativos, La Plata tiene más empleados designados que distritos como La Matanza, el más grande de la provincia; donde residen 1.837.774 personas y se registran 7.426 empleados municipales, de los cuales 3.112 son personal de salud de los hospitales comunales y 4.314 de planta.
En este contexto, se puede observar que la capital bonaerense tiene un 70% más de empleados que aquella ciudad con casi la mitad de la población y sin contar con hospitales municipales: la capital provincial cuenta con un empleado municipal cada 61 habitantes y La Matanza tiene uno cada 247 vecinos.