El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires recibirá este martes a los gremios estatales para iniciar una nueva ronda de paritarias. Las autoridades de la administración de Axel Kicillof recibirán a los trabajadores alcanzados por la Ley 10.430, los docentes y los judiciales.
La agenda de paritarias estará dividida en turnos. A las 13:00 horas será el turno de los docentes, a las 14:00 el de los estatales enmarcados en la ley 10.430 y a las 15:30 horas le tocará a los empleados judiciales.
Según trascendió, los funcionarios del Ministerio de Economía, que conduce Pablo López, y del Ministerio de Trabajo, a cargo de Walter Correa, recibirán a los gremios para abrir diálogo y escuchar demandas. Es decir, no habría oferta formal.
El llamado por parte de la Provincia llega tras los reclamos realizados en las últimas semanas por distintas organizaciones sindicales, entre ellas la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y los gremios docentes nucleados en el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que venían exigiendo una reunión urgente para definir los últimos incrementos salariales y cerrar la pauta 2025.
Paritarias: el reclamo de los estatales
En ese marco, el secretario general de ATE Buenos Aires, Claudio Arévalo, afirmó: “Fuimos notificados de la continuidad de la discusión paritaria. El Gobernador se había comprometido a darle continuidad a la discusión salarial en enero”.
Además, remarcó que desde el gremio “seguimos planteando la necesidad de recuperar el poder adquisitivo de los salarios y la continuidad de los pases a planta permanente en salud, educación y en todos los sectores donde hay trabajadores precarizados”.
El eje de las paritarias en Provincia
Uno de los ejes centrales de la negociación paritaria será la recomposición del salario frente a la inflación. Desde los gremios estatales de la Provincia plantean como objetivo “alcanzar la inflación de 2025, con retroactivo”, aunque reconocen que se trata de una meta difícil en el actual contexto económico.
El balance del año pasado dejó un saldo negativo para los gremios, que aguardaban algún refuerzo o mejora que finalmente no se concretó. La ausencia de un bono y la demora en los incrementos profundizaron el malestar y trasladaron todas las expectativas a enero.
En ese marco, no se descartan distintas alternativas sobre la mesa, desde recomposiciones parciales hasta esquemas de transición que permitan acotar la pérdida salarial mientras se negocia un acuerdo más amplio.