El 1° de septiembre de 2022, la exvicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner llegó a su casa y mientras saludaba a gente que se acercó a la esquina de Montevideo y Juncal en el barrio porteño de Recoleta, fue apuntada con un arma que Fernando Sabag Montiel gatilló por lo menos, una vez. Por fortuna la bala no salió porque no estaba cargada en la recámara, pero a partir de eso, se inició un profunda investigación para dar con los responsables del intento de asesinato a la vicepresidenta de ese entoces.
A un año y casi nueve meses del episodio, este miércoles comenzarán a ser juzgados los responsables: Fernando Sabag Montiel, el atacante; Brenda Uliarte, su ex novia, y Nicolás Carrizo, el jefe de ambos y señalado como un participante secundario-.Será en el Tribunal Oral Federal 6 que verá desfilar casi 300 testigos.
Además, informaron que estará Cristina Kirchner, que además es querellante en la causa. Su objetivo será probar que hubo lazos políticos detrás de este ataque, una hipótesis aún está en investigación.
El juicio comenzará este miércoles, a las 9:30, en la sala AMIA, la más grande de Comodoro Py 2002. Estarán a cargo los jueces Sabrina Namer, Adrián Grünberg e Ignacio Fornari. El tribunal dispuso que sólo ese día las cámaras pudieran registrar el inicio del debate y la modalidad será un día de audiencia por semana, por lo que el juicio podría durar más de seis meses, se especula. Cabe destacar que la seguridad del edificio ya fue reforzada.
A los implicados se los juzgará por “tentativa de homicidio doblemente calificado por alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas agravado por el uso de arma de fuego”, se trabajará con las filmaciones y testimonios que acreditan lo sucedido cuando Sabag Montiel se camufló entre la gente y sacó su pistola Bersa calibre 32.
Vale recordar que según se detalló en la causa apenas unos días después del ataque, fue que el plan para matar a Cristina Fernández comenzó un año atrás: el 22 de abril del 2022. “Para limpiar la Argentina hace falta que corra sangre” habría dicho Uliarte. Ese día, la joven acusada, que fue detenida días después, le contó a una amiga que tenía un arma. Tres meses más tarde, el 4 de julio, Brenda le reveló a Agustina Díaz, su amiga, “voy con el fierro y le pego un tiro a Cristina… me dan los ovarios para hacerlo … el tema es cómo porque la vieja tiene seguridad”.
Los acusados viven desde entonces en distintas cárceles aisladas y los tres ya fueron condenados tras el ataque, por tenencia de documento falso.