Acompañantes terapéuticos y cuidadores domiciliarios se movilizaron este lunes a la sede central del Instituto Obra Médico Asistencial (IOMA) para reclamar por la demora en el pago de los servicios facturados y denunciaron que, a pesar de los reiterados pedidos, no obtienen respuesta de las autoridades.
“Hicimos un reclamo hace 15 días y nos exigieron un petitorio. Lo hicimos y entregamos pero todavía no tenemos respuestas. Tampoco nos invitan al diálogo”, precisó María, una de las acompañantes terapéuticos presentes en la movilización, a El Editor Platense. Además de los trabajadores de la región, se acercaron otros prestadores de otros puntos de la provincia como Bavio o Mar del Plata que afrontan el mismo problema.
“No cobramos el mes de julio y algunos compañeros ni siquiera cobraron durante todo el año. Empezaron a dar sus prestaciones en marzo y todavía no les salen las actas, por lo cual no pueden facturar”, explicó la mujer. Según señaló, la demora en el pago de salarios impacta a miles de profesionales que se desempeñan en el área con pacientes de la obra social más grande de la provincia, que reúne a gran parte de los pacientes.
“¿Quién puede vivir sin cobrar 3 meses? ¿Cómo hacemos para vivir? La gente alquila, tenemos hijos a cargo”, fustigó la profesional, al tiempo que señaló que desde hace semanas no reciben atención de ninguna autoridad sino que todas las respuestas provienen de empleados administrativos.
Pérdida contra la inflación
El retraso en los pagos genera que al momento de efectuarse el desembolso los salarios queden desfasados respecto al aumento de la inflación. “Hoy un acompañante terapéutico cobra $1.600 pesos la hora de acompañante y el cuidador domiciliario $600 pesos. Y cuando lo cobramos es mucho menor”, explicaron los manifestantes. Además, resaltaron que el trabajo de los profesionales tiene beneficios comprobados en los pacientes y que la familia de los usuarios también se ve afectada por este escenario.
“Para poder salir a trabajar los familiares necesitan que nosotros estemos en su domicilio para cuidar a los abuelo o a un niño. Por lo que estas medidas también los afecta”, precisó otra de las presentes. Y concluyó: “Hay gente que desde nuestro trabajo ha mejorado un montón, ya se ha comprobado la efectividad de eso. Somos muy importantes para este sector y realmente no nos dan el valor. No es cosa menor”.