El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, manifestó este lunes sus intenciones de que la administración de Aerolíneas Argentinas pase a manos del Estado bonaerense, en medio de la amenaza de privatización que impulsa el Gobierno nacional.
“Si el gobierno nacional quiere venderla la Provincia no lo va a permitir”, advirtió el mandatario provincial en la tradicional rueda de prensa que encabeza el ministro de Gobierno, Carlos Bianco.
El mandatario provincial consideró que las intenciones de Javier Milei constituyen “otro intento de saqueo” que afectaría a la empresa y generaría un impacto directo en las arcas bonaerenses.
Según el cálculo esbozado por Kicillof, se perderían unos 2665 millones de dólares si la Provincia empieza a dejar de recibir vuelos internacionales o nacionales. Esta cifra incluye el producto aeroportuario, el impacto en el turismo y el beneficio económico para los pasajeros.
En este marco, el mandatario provincial anticipó que el Estado bonaerense "comenzó el camino de diálogo con los trabajadores, con otros gobernadores y también con el sector aerocomercial y turístico" para evaluar otras alternativas, entre ellas que la Provincia se pueda hacer cargo. No obstante, aclaró que la decisión es del Ejecutivo nacional.