Estudiantes - Gimnasia: la hora del Replay

Con la continuidad en dos frentes como objetivo, pero también con la ansiedad de casi cuatro años sin alegrías clásicas, Estudiantes recibe a Gimnasia en UNO este domingo

Por ElEditor Platense
28 de septiembre de 2023 - 10:13

Por Leo Timossi 

Dieciocho años, un mes y dos días. Esa última vez también fue domingo. Fue una tarde gris.

Estudiantes llega a esta nueva edición del clásico platense obligado por todos los frentes. No solo el peso natural de su historia y la tensión propia de la cita la que lo conmueven; es el presente el que catapulta al equipo de Eduardo Domínguez a la primera línea del frente, a lanzarse sobre su rival con la urgencia de un náufrago sobre la orilla.

Que quede claro: hay diferencia entre necesidad y urgencia. Estudiantes de La Plata no necesita ganar el clásico: a diferencia de lo que sucede con su rival, un triunfo, un empate o una derrota no modificara demasiado el escenario. Su DT no tambalea. Su promedio no lo asfixia.

Pero, cuando se trata del rival de toda la vida, Estudiantes tiene urgencias. Las tenía cuando ganó cinco clásicos consecutivos, las tenía la tarde del 28 de agosto de 2005 -esa última vez, esa tarde gris de domingo- cuando venció 1-0 a Gimnasia con gol de José Luis Calderón y desniveló, de una vez y ¿para siempre? el hasta entonces igualado historial.

 Embed      

Cuando la pelota ruede pasados los primeros segundos de las 17 de este 1° de octubre, habrán pasado 6608 días del último triunfo de Estudiantes ante el Lobo como local en el Jorge Luis Hirschi. Matizada la espera por una sucesión de victorias inolvidables en estos 18 años, el regreso a casa concretado en 2019 desbloqueó una urgencia que los hinchas no recordaban que tenían. 

Desde entonces, el Club que entonces presidía y ahora lidera Juan Sebastián logró torcer un inicio adverso en materia resultados, vencer a los cinco grandes (por las dudas, también a Vélez o Huracán) y recuperar el calor (y el color) de las ansiadas noches de Copa. El también llamado UNO se transformó en un reducto admirado por su modernidad y temido por su idiosincrasia, por el movimiento de su estructura durante el aliento, por la cercanía de sus hinchas.

Pero Estudiantes no pudo, todavía, imponerse sobre Gimnasia en su recuperada localía. Lo hizo como local en el Diego Maradona y en el Centenario de Quilmes, también a domicilio en el Juan Carmelo Zerillo. Desde aquella inolvidable victoria con el Diez sentado en el banco de suplentes del Lobo, el Pincha se quedó sin nafta en su carrera por estirar el historial. Para peor: pocas veces estuvo -desde el juego- cerca de alcanzar un triunfo y este año conoció, por primera vez en trece años, el sabor de la derrota.

 Embed      

Este último clásico de 2023 encuentra a un Gimnasia necesitado de triunfos pero a un Estudiantes con la urgencia de darle esta alegría a sus hinchas. Lo saben los jugadores, lo sabe el cuerpo técnico, lo saben los periodistas: solo un triunfo en el derbi más importante de la región logrará cerrar la herida que dejó la eliminación sudamericana. 

Quizá sea la tarde de este domingo, a la vera del Lago del Bosque, con el arco que da al Albert Thomas de testigo, la que los hinchas albirrojos tachen de sus pendientes la más dulce de todas las urgencias: con un permanecer de banderas al viento después del último pitido, un peregrinar de éxtasis rojo y blanco por la 1, por un coro descoordinado de afónicas bocinas. Hay una generación de pibes que nunca lo vivieron. Otros, más grandes, ansiamos 18 años después el remake de ese domingo, la tarde que se rompió el historial. Nada volvió a ser igual desde esa tarde gris inolvidable. Aquella -gloriosa- última vez. 

A despertarse, Estudiantes. Llegó la hora del replay.

Dejá tu comentario

Las más leídas

Te puede interesar