Luego de 26 años, Estudiantes y Gimnasia volvieron a verse las caras en un partido de vóley masculino: por la fecha 2 de la Primera División Metropolitana, UNO recibió el clásico de La Plata y terminó 3-0 para el León (25-22, 25-14 y 25-13).
La noche del clásico platense, tras aquella última de 1997 en ARVA, tuvo todo el color que tenía que tener: ambas hinchadas, bombos, cantos, banderas y la emoción del punto a punto, entre los que conocían y sabían del deporte y aquellos que solo van por los colores. Hay de todo, como siempre.
Gimnasia, dirigido por Álvaro Ferrero y que el año pasado logró el doble ascenso desde Tercera, se quedó con los primeros dos puntos del set inicial, pero fue diferencia que luego se emparejó como se esperaba. Estudiantes sacó a relucir su experiencia de años y años jugando en Primera, Liga y apoyo de los hinchas. Lo levantó y aprovechó la distancia de 13-9 para afirmarse. Sin problemas, lo cerró 25-22.
Un segundo set con la continuidad del cierre anterior: dominio Pincharrata en un 5-1. Los cambios en Gimnasia no pudieron solventar lo que tenía el local entre manos: un juego aceitado y con pasado en Liga A2 fue más que el Lobo que de a poco se arma en este regreso tras décadas a uno de los principales escalones del vóley metropolitano.
Julia Laguens y Matías Cerdá fueron los árbitros.
Y para el tercero, el Pincha de Marcos Marzano no bajó el ritmo y supo controlar el cierre del partido para festejar con su hinchada.
Estudiantes salió con Mastantuono, Leskiw Auer; Lagorio, Arias Ramirez; Kolevich y Díaz. Y Gimnasia con Weinhandl, Prestera; Fernández, Macia; Ramirez Alonso y Cepero.
Gran festejo del León, con los juveniles que se sumaron a los familiares que acompañaron en una noche especial tanto para Estudiantes como Gimnasia.
Cabe destacar que junto a Universitario, los equipos de La Plata buscarán los dos ascensos a la División de Honor.