Eduardo Domínguez se adaptó de gran manera al mundo Estudiantes, sobre todo a cómo tiene que jugar un equipo pero aún más con las declaraciones pos partido. Cuando el equipo cae, tiene las palabras justas; cuando gana y lo hace bien, alza a más no poder a un plantel que viene de grandes pasos y entre los poderosos de Sudamérica. Más allá de declaraciones pasadas con halagos a Benjamin Rollheiser, para él la ‘figura’ fue todo el trabajo dentro y fuera del campo de juego.
"Es una satisfacción muy grande estar en esta instancia, la misma que me da ver al grupo tan unido y contento", destacó el entrenador del León, en lo que es la tercera vez en la historia que accede el club entre los 20 años que tiene el certamen. Y aunque sabe que su rol fue importante para levantar la moral y juego, siempre puso al plantel encima de todo: "Los jugadores nos exigen mucho a nosotros y eso eleva la vara. Nos preparamos para lo mejor".
"Estar en el vestuario, escucharlos a ellos ahí, cómo trabajan en los entrenamientos. Creemos en este grupo y en los jugadores, de a poco lo van solucionando cada vez mejor", aseveró. Y sumó: "Para que las cosas salgan bien, hay un par de factores que no pueden faltar: una buena comunión entre cuerpo técnico, jugadores y dirigentes, un buen trabajo del cuerpo técnico, buenos jugadores, que no faltan, y la armonía grupal. Hay que seguir".
Bajo una gran ilusión y equiparando números de viejas buenas temporadas, mantuvo la humildad que lo ha caracterizado a él como al equipo: "No sabemos donde vamos a llegar pero trabajamos para lo máximo y eso nos entusiasma". Como así también hizo referencia a las complicaciones de anoche: "Fue un viaje difícil: el último día perdimos a dos jugadores y hoy -por ayer- nos enteramos lo de Zapiola".
Se viene Corinthians, primero allá. "En estas instancias no hay preferencias, todos los rivales son duros, creemos que vamos a tener a todos a disposición", manifestó sobre el próximo rival, en cuartos, y con quiénes podrá contar. "Juegue quien juegue, el plantel le encuentra la solución al partido. Eso se trabaja mucho y no es fácil de conseguir", cerró.
Como si fuera un maestro, la planificación le da resultado y sobre todo un punto a favor: no solo enseña, sino que aprende de sus ‘estudiantes’.