Desde aquella increíble noche ante Corinthians, en donde Mauro Méndez marcó al minuto de juego, pasaron tres partidos de local sin goles anotados hasta lo que aconteció ayer en el arco de 57. Mauro Boselli marcó de penal y rompió racha.
Como si fuese un karma y por primera vez ya fuera de la pandemia, la hinchada del León sumaba tres tardes o noches sin poder festejar que las redes se inflen. Un equipo que de local venía mejor que de visitante, porque sumó 22 tantos en la Liga y 13 fuera de La Plata. Logró otros 17 por la Libertadores (ocho afuera), pero el golpe se dio tras ello: en esta Copa, había sido uno en cuatro (mientras que un póker de lejos de casa).
Fueron un total de 402 minutos, en una temporada que solo tres veces había terminado sin tantos (0-2 con Lanús, 0-0 ante Atlético Tucumán y Racing). En este último tiempo, tras el duelo ante los brasileros unió esta senda negativa con San Lorenzo (0-0), Gimnasia (0-0), Godoy Cruz (0-1) y los primeros 43 minutos frente a Sarmiento.
Esa mala racha en UNO ya la había tenido, desde la reinauguración, durante los primeros meses de 2021: en Copa de la Liga, 0-0 con Racing en febrero, 0-2 contra Colón y San Lorenzo en marzo, para recuperarse contra Aldosivi en abril previo al 0-0 con Gimnasia. También en la edición 2020, en noviembre, con 0-1 versus Argentinos, Aldosivi y 0-0 con el Ciclón.