Lesionado hace más de un mes, el paraguayo Cristian Colmán llegó a Gimnasia como reemplazo de Cristian Tarragona pero lo único similar fue el nombre de pila. Pese a su carrera por diferentes lados, nunca pudo adaparse al Lobo y además contó con lesiones que lo privaron de demostrar por qué llegaba. Y a eso tuvo que sumarle que el uruguayo Marcelo Méndez Russo nunca lo tuvo en cuenta como posibilidad de ataque.
Con una lesión en soleo derecho y atravesando ya la cuarta semana de recuperación, apenas sumó siete minutos en esta Liga: uno ante Banfield y seis Instituto. Tras ello, suplente contra Barracas y posterior lesión desde mitad de julio. Ya había tenido inconvenientes musculares en febrero (perdiéndose el clásico y dos juegos más) y rotura de menisco externo en marzo (otros tres juegos).
Un solo gol y dos asistencias, en lo que parecía demostrar para qué estaba pero fueron un puñado de minutos de lujo ante un flojísimo Huracán. Actualmente, está en tratativas de una rescisión y la comisión directiva liderada por Mariano Cowen estaría de acuerdo. Con más partidos en banco o afuera (17) que dentro (10, la mitad de titular), el interesado es un equipo que pelea por no descender.
Central Córdoba de Santiago del Estero lo quiere a toda costa, tras su paso por Godoy Cruz, Arsenal y Barracas en nuestro fútbol. Otro que aparece es Atlético Bucaramanga para reforzar su nomina. ¿Qué le daría una alegría a Méndez Russo? Que libera un cupo de extranjeros, para un entrenador que confía en sus coterráneos y han dado resultado en el último tiempo. Este jueves 22 cierra el mercado de pases. Tic, tac, tic, tac.