Marcelo Méndez Russo jugó en Argentina a mitad de la primera década del Siglo XXI. Estuvo en Independiente y a final de ese tiempo en Independiente Rivadavia de Mendoza. Algo conocía, pero terminó de enamorarse del fútbol local con su llegada a La Plata. En abril pasado firmó como nuevo entrenador de Gimnasia y ya acumula 16 partidos dirigidos, con nueve triunfos, dos empates y cinco caídas.
"La exigencia existe en todo el mundo, lo que no existe es el grado de locura del hincha Argentino.. y mucho más el de Gimnasia", expresó el uruguayo cuando le consultaron sobre la comparación entre lo que sucede en Uruguay o en otras partes del planeta. Fueron siete partidos como local en el Juan Carmelo Zerillo y luego también contó con el apoyo de la hinchada en los encuentro por Copa Argentina ante Barracas Central y Atlético Tucumán.
"Es un hincha que apoya al equipo, sobre todo en momentos adversos: perdimos cuatro seguidos partidos, sobre todo el clásico, que no me gustó, y siguió apoyando", continuó. "Había que responderle con resultado, con la forma de jugar y creo que estamos logrando una identificación que el hincha se ve reflejado con lo que se hace dentro de la cancha y está buenísimo que se de esa química", cerró, luego del 1-0 a Argentinos Juniors.
Hasta el otro fin de semana no hay fútbol argentino y Méndez Russo tendrá la chance de seguir puliendo y pese a que hubo salidas anteriormente tratar de encaminar a diferencia lo que fue el último parate (Copa América).