Con el resultado en favor de Corinthians, Javier Altamirano fue la primera carta que utilizó Eduardo Domínguez para intentar cambiar el marcador. El chileno es una de las caras nuevas del conjunto albirrojo, y con pocos entrenamientos ingresó en territorio paulista.
El volante entró en lugar de Fernando Zuqui a falta de 22 minutos para el final del juego. Desde que pisó la cancha se mostró participativo, se ubicó como interno recostado sobre el sector derecho y conectó de buena manera en el mediocampo.
Altamirano completó 13 pases correctos con un 92.9% de efectividad. Sin embargo, con el correr del juego el equipo fue sintiendo el desgaste, y mermó el rendimiento en los minutos finales, donde buscó en largo más que en el juego asociado con el que se destacó en la primera parte del juego.
La presentación del chileno fue correcta, y se espera que con los días pueda adaptarse al plantel y darle una nueva opción al entrenador.