Estudiantes de La Plata es nuevamente campeón en el fútbol argentino. El equipo dirigido técnicamente por Eduardo Domínguez logró levantar la estrella número 12 de la historia, venciendo por 1-0 a Defensa en el estadio del Granate, con un gol de Guido Carrillo, que desató una locura generalizada en media ciudad, que por estas horas sigue viviendo momentos de suma emoción y satisfacción por el logro albirrojo.
Una vez finalizado el encuentro en La Fortaleza, con el pitazo final de Nicolás Ramírez, de muy buen arbitraje, se desataron un sin fin de sentimientos. Familias llorando, amigos abrazados y el grito al cielo por el campeonato, ya que el Pincha volvió a tocar el cielo con las manos después de 13 años, justamente un 12 de diciembre en cancha de Quilmes, por el Apertura 2010. Parece que al León le caen muy bien estas fechas, aunque el 13 también es particular por lo que ocurrió en el 2006.
Desde ahí, los futbolistas tardaron un largo rato en salir del campo de juego, ya que primero celebraron con la gente y luego recibieron la medalla de campeón, para finalizar levantando el trofeo, en una fiesta generalizada en el campo de juego, ya con el público del Halcón viajando a Florencio Varela y con los simpatizantes del León muy impacientes, ya que querían emprender el regreso a La Plata para celebrar en el centro, donde ya se iban agrupando gran cantidad de personas.
La mítica esquina de 7 y 50 fue el epicentro de las celebraciones, donde una vez terminado el juego muchos hinchas empezaron a congregarse. Luego, con el correr de los minutos, se conoció la información de que los jugadores iban a viajar en un micro con destino a La Plata, donde arribaron al Palacio Municipal, abierto por el mandatario local Julio Alak, para que los simpatizantes puedan celebrar con los campeones del certamen más federal del país.
Cerca de las 3 de la mañana fue la hora señalada para que la delegación pincharrata pueda arribar a la Municipalidad, donde luego de unos pocos minutos salieron al balcón que da a la calle 12, donde una gran cantidad de fanáticos esperaban ansiosos por ellos. Allí, Mariano Andújar brindó unas palabras y hasta estuvo el vicepresidente Juan Sebastián Verón, que no se quiso acercar a Lanús por cábala, ya que no se hizo presente en ningún partido del certamen.
Así las cosas, Estudiantes vivió una madrugada de jueves inolvidable y durante el día muchas camisetas rojas y blancas coparon la calle, en un cierre de año muy especial para toda la Familia Pincha.