Desde que Mariano Cowen asumió en la presidencia de Gimnasia y Esgrima La Plata, se decidió afrontar con pasos firmes las diferentes obligaciones que tenía un club con duros problemas económicos, luego de la pésima gestión de Gabriel Pellegrino, que dejó al Tripero en una situación muy delicada.
El fútbol profesional optó por ir por el camino de la Fábrica de Jugadores, que logró las ventas de Ignacio Miramón y Alan Lescano, pero que luego terminó al borde del descenso, al tiempo que en el básquet y el vóley, ambas disciplinas están en una sintonía similar.
Las Lobas, uno de los equipos históricos de nuestro país, deberá jugar un triangular para no perder la categoría, ante Vélez Sarsfield -otro gigante- y Tucumán de Gimnasia.
Por el lado de la naranja, el Albiazul suma 10 derrotas de forma consecutiva, por lo que se quedó sin chances de luchar por el ascenso, al tiempo que cuenta con posibilidades de descender, pero con un triunfo puede salvarse. A los de Fabián Renda les queda enfrentarse con Villa Mitre de Bahía Blanca, Deportivo Viedma y Racing de Avellaneda.
Así las cosas, esto es un signo de alarma para la dirigencia de Gimnasia, que seguramente tome nota de estos malos resultados y trate de torcer el rumbo en el corto plazo.