En julio de este año, el repentino fallecimiento de Mila Yankelevich, de 7 años, en Miami golpeó a la familia de Cris Morena y Gustavo Yankelevich. En medio del dolor, la productora habló sobre la pérdida de su nieta y cómo atraviesa el duelo rodeada de sus seres queridos. “El dolor no se puede explicar”, confesó.
“Es un recorrido complicadísimo porque me importa mucho mi hijo, Tomás; Sofía (su esposa) y mi nieto Inti. Ellos viven afuera, en Miami. Me importa mucho el cuidado de ellos, que estén juntos, que estén apoyándose”, expresó este miércoles en Sería Increíble (Olga).
Asimismo, se refirió a la conexión que siente con su hija Romina Yan, quien murió de manera inesperada en 2010. “A veces es doloroso, a veces es una sonrisa... Me pasa como con Romina: se me aparecía de una manera extraña y sentía que eso que aparecía era ella. Lo mismo les pasa a ellos”, señaló.
“Tuve una experiencia igual a la de mi hijo. Además, fue el mismo día: no el mismo mes, pero sí el mismo número. El ocho me persigue: el infinito son dos ochos, dos infinitos”, reflexionó la artista.
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A pesar del dolor, la productora aseguró que la siente presente. “Mila está en nuestra vida. Hablo de la presencia y la ausencia: está presente permanentemente con nosotros. A veces es doloroso, a veces es una sonrisa...”, sentenció.
En ese sentido, afirmó que “el drama del ser humano es querer entender todo: el porqué y el para qué”. Y continuó: “El para qué aparece muchísimos años después, cuando se te abren portales y cosas que tienen que ver con ellas. El porqué es una pregunta que no nos hacemos porque no la podemos contestar. Fue un segundo. No fue una enfermedad que pudiésemos manejar. Es tremendo”.
“El no entender es lo que más te vuelve loco. Querés entender de qué va la vida, de qué va la muerte. No creo en un final. Siento que somos el principio de algo gigantesco que no sabemos. Y que en nuestras noches y sueños estamos en otros planos también”, manifestó la creadora de Casi Ángeles.
Sobre el final, Cris contó que su profesión le sirvió de salvavidas en momentos delicados. “Mi trabajo me salva porque lo amo. Nunca trabajé en algo que no me gustara y Margarita también me salva. Es un legado, no un negocio. Funciona porque está planteado así. Y conocer nuevos artistas es maravilloso”, señaló.