Este miércoles, Ángel de Brito y la China Suárez no tuvieron un día de descanso. Mientras la ex Casi Ángeles se encuentra en Turquía acompañando a Mauro Icardi, el periodista de espectáculos reveló cierta información que no gustó. Versiones cruzadas y comentarios filosos entre ellos desataron un nuevo escándalo.
Todo comenzó cuando el conductor de LAM informó en sus historias de Instagram que Benjamín Vicuña no había podido encontrarse con sus hijos Amancio y Magnolia por decisión de la actriz. Fue de esta manera que la artista expuso un audio de WhatsApp del actor chileno donde daba a entender que había pasado el día con los menores.
"Están con más niños, están felices. Se van a dormir acá porque me parece ridículo dejarlos a las 11 de la noche para después retirarlos a la mañana siguiente," se oye la voz de Vicuña en una conversación privada. En ese sentido, Suárez escribió: "Odio hacer esto. Pero a los mentirosos, mala leche, se los desmiente con pruebas”.
Y agregó: "¿De qué impedimentos de contacto hablás, Ángel? No me digas que no sabes que hoy, en este momento, están durmiendo en la casa de su padre con mi niñera a cargo. Me callé años. Se terminó, no me van a pisar más”.
Con los tapones de punta, el periodista no dudó en responderle por el mismo canal. "Mala leche es comerse a los maridos de Tobal, Pampita, Wanda, entre otras”, lanzó sin filtro en relación a los diversos escándalos en los que estuvo involucrada la artista. "Mentirosa serial, te encanta ser mediática y estás en otro continente leyéndome y contestando lo que dice tu ex”, siguió.
Y continuó: "En la cultura japonesa, la honestidad y la cortesía son valores muy importantes. Evidentemente, tu sangre es solo mediática”. Por si fuera poco, concluyó su descargo con una captura de pantalla donde daba cuenta que en Estambul eran las 4:24 de la madrugada.