Este lunes los participantes de MasterChef recibieron una inesperada visita. Si bien muchos pensaban que se trataba de un nuevo cocinero como Francis Mallmann, el invitado misterioso era Mauro Icardi, pareja de la conductora Wanda Nara. El futbolista se sumó al jurado integrado por Germán Martitegui, Damián Betular y Donato di Santis.
Con un beso bastante frío, que no pasó desapercibido en redes sociales, la mediática lo saludó cuando llegó. "Para mí es un privilegio, estuve tomando un par de tips de nuestro jurado", señaló el jugador a los concursantes que estaban espectantes por su participación.
"Sos muy modesto porque sos el especialista de la familia en carnes", interrumpió Wanda. "Sí, me gusta mucho el asado, hago muchos. Mi papá también es buen cocinero, fue carnicero en su época y sabe de muchos cortes de carne. Aprendí bastante", contestó Icardi.
La conductora, además de afirmar que su marido le enseñó mucho de cocina, confesó que "ahora la familia volvió un poco a los congelados" debido a que está trabajando mucho. Fue el futbolista quien destacó una receta de su pareja que los demás integrantes del jurado entendieron que era una famosa torta de manzana que la rubia siempre menciona como su especialidad.
Ante las risas, la empresaria decidió darle una lección a los cocineros: "Participantes, no importa cuántas recetas. Con tener una que sea infalible, así yo lo enamoré a Mauro. A veces no hace falta tener un recetario completo", sentenció.