Si algo caracteriza a Carmen Barbieri es su sinceridad. Esta mañana, la conductora de Mañanísima se tomó unos segundos para enviarle un mensaje a sus colegas, dejando en claro su enojo por una serie de declaraciones en contra de ella y su hijo, Federico Bal. Su descargo tiene lugar luego de que Sofía Aldrey, su exnuera, brindara una entrevista en LAM. Por si fuera poco, debió ser atendida por personal de salud.
“Tengo que decir la verdad, no estoy tan alegre. Es una mentira esto que yo hago. Por un momento, sí, yo soy feliz, porque trabajo, estoy feliz”, comenzó la exvedette, mirando fijo a cámara en su programa de El Trece.
Y continuó: “Estoy agradecida a los directivos que pensaron en nosotros. Tenemos un lindo programa. Pero la verdad es que no voy a parar de mandar cartas documento a toda la gente que ayer y antes de ayer hablaron y hablan mal del programa. Este trabajo es el pan de cada día”.
Por si fuera poco, Barbieri señaló: “A vos te estoy hablando. A vos. Vos crees que yo te creo que no te importa nada… Sé que a vos te importa todo y te va a importar mucho lo que te va a pasar, porque de mi parte yo no me voy a callar. Voy a hablar en mi programa, no voy a hablar por la calle con un notero, que lo respeto mucho porque ese es el trabajo de ellos”.
A su vez, señaló que está “dolida, herida y enojada” porque interfieren en su vida, su trabajo. “Nosotros todos los días hacemos esto para que la gente se divierta y esté feliz… Con qué derecho se van a meter con mi trabajo y con mi vida privada”, siguió la conductora, visiblemente furiosa.
“Si tengo ganas de ventilarla la ventilo yo. Yo puedo hablar de mí, pero vos estate atenta en lo que voy a decir… Vamos al corte, por favor”, concluyó. Asimismo, debió ser atendida por un pico de presión.
No es un hecho aislado. Semanas atrás, protagonizó un intenso ida y vuelta con Yanina Latorre luego de que la angelita hablara sobre la ruptura de su hijo Federico con Aldrey, a quien le tenía mucho cariño hasta anoche.