Como dice la frase: “De los cuernos y de la muerte, nadie se salva”. La infidelidad, a lo largo de la historia, fue tema recurrente en distintas culturas hasta llegar a la actualidad. Cada 11 de noviembre se conmemora el Día del Cornudo, una celebración con múltiples teorías sobre su origen y un propósito común: tomar con humor una situación dolorosa.
Según distintas versiones, el origen de esta fecha tiene varias interpretaciones. Una de las historias más difundidas afirma que surgió en Italia, en tiempos en los que se realizaban ferias de ganado donde predominaban los cuernos de los animales. Con el tiempo, ese símbolo se trasladó al plano amoroso y se mantuvo hasta hoy.
Otra versión señala que la celebración se remonta al Imperio Romano. Se dice que los guerreros regresaban a sus hogares con cuernos llenos de monedas tras largas campañas lejos de casa y, al volver, descubrían que en su ausencia sus esposas habían iniciado nuevas relaciones.
También existe una teoría vinculada a antiguas festividades de origen celta, que tenían lugar a fines de noviembre y se extendían durante varios días. Durante esas celebraciones, los excesos eran frecuentes y, con el paso del tiempo, la imagen de los cuernos se asoció a esos rituales
En la actualidad, la tradición continúa en la localidad de Rocca Canterano, en Italia, donde se celebra el Día del Cornudo y se elige al “cornudo del año” en tono humorístico, como una forma de restar dramatismo a una experiencia que, para muchos, no resulta sencilla.