La Organización Mundial de la Salud lanzó una advertencia por el crecimiento de los casos de la enfermedad COVID19, impulsado por una nueva variante denominada NB.1.8.1, la cual se detectó por primera vez en China en enero de este año.
Este aumento se ha registrado principalmente en regiones del mundo como el Mediterráneo oriental, el Sudeste Asiático y el Pacífico occidental, aunque también hubo casos en pasajeros que arribaron a los estados norteamericanos de California, Washington, Virginia y Nueva York.
Los casos de esta variante NB.1.8.1 ya representan el 10,7% de las muestras secuenciadas a nivel mundial hacia mediados de este mes. Pese a su propagación, la OMS aclaró que la misma no ha sido clasificada como variante de preocupación, sino como variante bajo monitoreo, ya que por el momento no hay evidencia de que cause cuadros más severos que otras cepas conocidas.
Qué dicen los expertos sobre la advertencia de la OMS
Lara Herrero, profesora de Virología de la Universidad Griffith, destacó en The Conversation que NB.1.8.1 es dominante en Hong Kong y China, donde se reportan aumentos en hospitalizaciones.
Sin embargo, la doctora Amy Edwards, experta en enfermedades infecciosas de la Universidad Case Western Reserve, explicó a CBS News que, aunque la variante muestra mayor afinidad por células humanas, no hay evidencia de que cause cuadros más graves.