Continúa el conflicto por los salarios de los médicos y los residentes del Hospital Garrahan, dado que el Gobierno ofertó un 1,3% de aumento mensual, hecho que desestimado por estar "muy lejos de la inflación y de la pérdida de más de 50% del poder adquisitivo que sufrimos en el último año", destacaron.
En ese sentido, se convocó a una nueva movilización en defensa de la salud, para este jueves 31 de julio a las 18:00. Concentrarán en la esquina de la calle corrientes y Callao y se marchará hacia el obelisco, "en defensa de la salud pública y de calidad".
Esto fue informado por la médica Ana María Pugliese, jefa del área de medicina de transfusiones médica, quien leyó el comunicado de los profesionales.
Comunicado de los médicos del Hospital Garrahan
"Lamentablemente, mientras la comunidad nos acompaña en las calles, brindando mensajes de aliento de amor y de apoyo, desde la conducción del hospital se insiste en comunicar mentiras a través de una cuenta oficial que día a día muestra una realidad falsa, disfrazada de verdad, insistiendo en negar la verdadera realidad que ya no puede ocultarse", contó Pugliese.
En tanto, le reclamó -a través del comunicado conjunto- a los legisladores y gobernadores "la urgente necesidad de sancionar la ley de emergencia sanitaria pediátrica, una herramienta concreta para proteger a los hospitales pediátricos de referencia y garantizar la formación de nuevas generaciones de profesionales en todo el país”. "Todavía están a tiempo de demostrar que la salud de nuestros niños sí les importa", enfatizó.
Por otra parte, cuestionaron al ministro de Salud, Mario Lugones, quien "aún no ha visitado nuestro hospital ni ha respondido a los reiterados pedidos de diálogo, destaca en redes sociales el rol del Garrahan y celebra los logros asistenciales alcanzados incluso durante los paros”.
El reclamo de los trabajadores del Garrahan
En otro punto del comunicado, informaron que "este año realizamos más de 30 trasplantes hepáticos, 28 renales y la primera cirugía intrauterina del sector público, entre muchos otros procedimientos de altísima complejidad”.
“Porque eso es lo que hacemos todos los días, pero lo hacemos en condiciones cada vez más precarias, con salarios que no reflejan la complejidad de nuestro trabajo ni la responsabilidad que implica cuidar la salud de niños, niñas y adolescentes de todo el país”, desarrollaron.
Además volvieron a apuntar contra el cierre de residencias y los nuevos exámenes debido a que "esta reforma, junto con el reciente examen de ingreso a las residencias y sus inconvenientes de público conocimiento, amenaza con vaciar los cargos, romper el ciclo virtuoso de formación y desarticular una red de atención pediátrica que trasciende a nuestro hospital y afecta a todo el país”.