En los últimos meses la Municipalidad de La Plata llevó adelante obras millonarias de infraestructura en distintas partes del distrito, sin embargo, cada vez que hay lluvias y vientos, los vecinos de los barrios quedan totalmente aislados y piden, reiteradas veces, obras y soluciones urgentes.
Esta semana, la lluvia superó ampliamente el promedio que cae en el mes de agosto, siendo cerca de 150 milímetros los acumulados y en lugares como Los Hornos, Altos de San Lorenzo y Villa Elvira los frentistas se ayudaron entre sí para poder pasar el temporal.
En Los Hornos "no se puede ni salir"
Un hecho que generó bronca fue que el parque Julio López de Avenida 66 entre 151 y 153 quedó completamente inundado. “A pocos meses de su reinauguración, así está el parque”, expresó un frentista, quien recordó que para el aniversario del barrio, en febrero, se realizó un amplio acto en el espacio verde que hoy está en estado de abandono “lleno de agua y con las luces sin funcionar”.
En otro sector de Los Hornos también resonó el “son todos los políticos iguales”, debido a que en 139 y 72 “vivimos en el barro y en el agua”. Con imágenes impactantes sobre la cantidad de agua que hay en las cunetas, piden que alguien les de respuestas. “Las plazas están nuevas, pero nosotros no podemos salir ni a la vereda por la cantidad de barro”, resaltaron.
El reclamo se extiende a calle 65 entre 152 y 153 donde hay una guardería y un jardín de infantes y a los familiares se les dificulta el paso por la cantidad de pozos y agua que hay. “Llamamos varias veces a la Municipalidad y nadie viene a arreglar esta calle”, contaron los afectados y agregaron irónicamente: “Están ocupados arreglando plazas, se ve que es más importante que las calles y más ahí, donde hay un jardín”.
La situación de sarcasmo se repite en distintos sitios, por ejemplo en 143 y 62 manifestaron: “Muchas plazas y poca atención al vecino”, y resaltaron que están “cansados de vivir en la mugre” generada por pérdidas de agua y basura que “nadie se hace cargo y es cada vez mayor”.
En Altos de San Lorenzo piden presencia municipal urgente
En otra parte de La Plata, precisamente en Altos de San Lorenzo, una mujer se comunicó con El Editor Platense y fue clara: “Queremos ser escuchados”. Se debe a que “las calles de nuestro barrio, en su mayoría de tierra, no reciben atención ni mantenimiento. Esta situación nos genera dificultades diarias para transitar, salir a trabajar, llevar a los chicos a la escuela o acceder a servicios de emergencia”.
Por eso, con el conjunto de los habitantes solicitan a “las autoridades municipales que atiendan nuestros reclamos y que se realicen las obras necesarias para garantizar calles en condiciones dignas y seguras”.
Algo similar sucede en 76 entre 135 y 136, donde denuncian que hay cantidad de basura que nadie pasa a recoger y a eso, se le suma el agua estancada y las calles rotas que hacen que los habitantes no puedan circular con normalidad.
Villa Elvira, entre inauguraciones y reclamos
En las últimas horas el intendente Julio Alak inauguró el asfalto de la calle 609 en Villa Elvira, como así también desagües e iluminarias. En paralelo, los habitantes del barrio viven incontables hechos de inseguridad y se encuentran aislados en varias calles por las lluvias y la falta de mantenimiento.
A pocas cuadras, a principio de mes se hizo viral el caso de un vecino que "salió a pescar" en los charcos. Dejando de lado el humor, este medio pudo saber que al día de hoy, la situación sigue igual: calles intransitables y agua en todos lados. En tanto, hay sectores, como 97 y 7 donde afirman que "no pueden ni pasar los autos", dado que desde que comenzó la lluvia, la calle esta completamente inundada.
Mientras el intendente Alak inaugura plazas, luminarias y obras vistosas para la foto, miles de vecinos de La Plata siguen padeciendo la misma realidad cada vez que llueve: arterias anegadas, barrios aislados, basura acumulada y un abandono que se repite sin importar el reclamo. En esa nota, sólo se muestra una parte mínima de la capital bonaerense, pero en cada rincón, hay vecinos pidiendo obras urgentes.
La falta de planificación y de mantenimiento básico exponen a las urgencias con tinte electoral, mientras que la vida cotidiana en muchos barrios se vuelve cada vez más difícil y la respuesta oficial parece no existir.