Comercios de La Plata: once trimestres de caída y una demanda que no repunta
La baja se registra desde el Gobierno anterior y desde entonces no han podido recuperar el nivel. Migración al comercio digital y cambios en los hábitos de pago
27 de noviembre de 2025 - 15:00
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Comercios de La Plata y un estudio no muy optimista
Los comercios deLa Plata atraviesan uno de los períodos más prolongados de contracción en más de una década. Según la Encuesta de Comercio de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP correspondiente al tercer trimestre de 2025, la ciudad acumula once trimestres consecutivos de caída en las ventas, un dato que refleja el deterioro persistente del consumo local y la dificultad de los empresarios para sostener niveles de actividad mínimos.
El informe, elaborado entre julio y septiembre, muestra que las ventas en unidades se redujeron en promedio un 11,9% interanual, profundizando la baja ya observada en el segundo trimestre. “Es el peor registro del año y uno de los más pronunciados desde el inicio del ciclo contractivo”, señala el documento. La tendencia golpea por igual a pequeños y medianos comercios, aunque algunos rubros exhiben una caída más drástica que otros.
La encuesta también expone un dato que marca un cambio respecto de años anteriores: la inflación dejó de ser el principal problema mencionado por los comerciantes locales. La falta de demanda, las tarifas de los servicios y la presión impositiva desplazaron al aumento general de precios como principal preocupación, un indicador del desgaste del poder adquisitivo y la caída del consumo privado.
La Plata: ventas en rojo y rubros que no encuentran piso
Los números arrojan una radiografía contundente del deterioro comercial. Apenas el 17% de los comerciantes afirmó haber vendido más que en el mismo período de 2024, una proporción que, pese a ser levemente superior a la del año pasado, constituye el valor más bajo de todo 2025. En contraste, el 53% indicó que vendió menos, y el 30% dijo haber mantenido niveles similares a los del año previo.
Ninguno de los sectores de alto peso relativo logró esquivar la caída. Indumentaria y Alimentos, dos de los rubros más relevantes de la economía local, mantuvieron su tendencia negativa. Informática y Comunicaciones registró el retroceso más fuerte del trimestre, seguido por Materiales para la Construcción y Bienes Durables. Solo Hoteles mostró un crecimiento, aunque su incidencia sobre el total es reducida.
La incidencia sectorial ofrece otro dato clave: la mitad de la caída general se explica por Indumentaria, que aporta -6,5 puntos porcentuales de los -11,9 totales. Otros rubros como Alimentos, Servicios Personales, Informática, Librerías y Deportes y Restaurantes también contribuyeron con variaciones negativas. El documento aclara que las actividades de esparcimiento —Hoteles y Cines— no incidieron en la caída global.
El deterioro se vuelve aún más evidente cuando se compara el índice general de ventas con niveles prepandemia. Con un valor de 40,2 puntos, el indicador está 50,2% por debajo de 2019 y 59,6% debajo de 2018, lo que dimensiona la profundidad del retroceso.
Empleo en baja, pero con impacto moderado
A pesar del fuerte retroceso en la actividad, el empleo en el sector comercial cayó menos que las ventas. La encuesta muestra una baja del -1,3% interanual, aunque también acumula once trimestres consecutivos en terreno negativo. El índice de empleo se ubicó en 87 puntos, lo que representa un 13% por debajo del nivel de 2019.
El informe aclara que, aunque algunos indicadores salariales privados mostraron señales de leve recuperación, otros factores incidieron de manera adversa en el consumo, especialmente la contracción del salario público y el aumento del desempleo.
Los empresarios consultados manifestaron que la caída del empleo es un fenómeno que se administra “con prudencia” debido al contexto. La baja demanda dificulta nuevas contrataciones, pero muchos comercios sostienen planteles reducidos para no perder operatividad ni capacidad de respuesta ante eventuales repuntes.
Migración al comercio digital y cambios en los hábitos de pago
En medio del panorama adverso, el informe señala dos tendencias que continúan consolidándose: el crecimiento de las ventas no presenciales y la adopción masiva de medios de pago alternativos. Durante el tercer trimestre, el 28,1% de las ventas se realizó a través de canales digitales, telefónicos o mediante redes sociales. “La migración hacia el comercio digital se fortalece dada la creciente adopción de compras móviles y la mejora de la logística”, señala el documento.
La Plata-Comercios
Marina Espeche
Los comercios vinculados al esparcimiento —cines, hoteles y restaurantes— son los que mejor se adaptaron a esta modalidad. También se observa un aumento sostenido en el uso de billeteras virtuales.
Los comerciantes destacan que las promociones bancarias y los descuentos asociados a billeteras digitales son uno de los motores que sostienen parte del consumo en un contexto de caída del poder adquisitivo y menor circulación de efectivo.
Inquietudes empresariales: demanda, tarifas y presión impositiva
La encuesta revela un giro en las preocupaciones del sector respecto de los últimos años. La falta de demanda se convirtió en el principal problema para el 57% de los empresarios, desplazando a la inflación, que había sido la preocupación dominante desde 2019. Le siguen las tarifas de servicios (55%) y la presión impositiva (53%).
Otros problemas como el costo de los alquileres, la venta ilegal y la dificultad para encontrar personal calificado mostraron una mención decreciente, aunque permanecen como temas relevantes para un sector que opera con márgenes ajustados.
En cuanto al uso del espacio público, los comerciantes señalaron al estacionamiento (42%) y el tráfico (38%) como las principales dificultades, ambas en aumento respecto del año pasado. La seguridad fue mencionada por el 41%, aunque en descenso interanual.