La planta de procesamiento de cannabis medicinal más grande de América Latina era de casi 5.000 metros cuadrados edificados y tenía una capacidad de producción de hasta 20 toneladas por semana, gracias a los cultivos en 50 hectáreas. Estaba ubicada en la localidad de Colonia Garibaldi, Salto, a más de 500 kilómetros de Montevideo.
A casi tres años de la presentación (septiembre 2020), la propuesta no salió como el gobierno uruguayo esperaba: la planta procesadora de cannabis medicinal Boreal cerró, de forma imprevista, su inversión en Uruguay y despidió a los trabajadores por WhatsApp.
Circulan tres versiones que explican el cierre: que la empresa tuvo que cortar las exportaciones, que se equivocó en la variedad a sembrar y no las pudo comercializar y que el director de la empresa en Uruguay le envió a los inversores, durante la pandemia, informes fraudulentos.