El Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF) suspendió los decretos emitidos por el exmandatario Jair Bolsonaro que le facilitaba a los civiles la compra de armas de fuego para uso personal. Desde el comienzo de su gestión, Luiz Inácio Lula da Silva tuvo intenciones de dar marcha atrás a estas medidas, aunque la Corte brasileña continuó con el análisis del caso. Finalmente, según expresaron medios locales, la votación terminó con un puntaje de 5 a 2.
De esta manera, se derogaron cinco decretos en total: la presunción de veracidad sobre circunstancias y hechos declarados para adquirir una arma de fuego; la ampliación de la cantidad de armas que pueden ser adquiridas; la adquisición por parte de un particular de armas antes restringidas al uso de las Fuerzas Armadas; el aumento de diez años en la validez del permiso para portar armas, y la importación de armas extranjeras por parte de comerciantes y particulares.
Los ministros Nunes Marques y André Mendonça, designados por Bolsonaro, fueron los únicos que se manifestaron en contra de la suspensión ante el Tribunal. Los dos señalaron que “los ciudadanos tienen derecho a defenderse”. “Si, en un universo de más de 200 millones de brasileños, hubo episodios esporádicos de violencia, no veo cómo pueden, aisladamente, justificar una regla destinada a obstaculizar algo que me parece un medio muy eficaz en defensa propia”, comentaron.
Según informaron medios locales, durante el gobierno del exmandatario, se liberaron 619 armas por día para los grupos formados por cazadores, tiradores y coleccionistas. Asimismo, en sus cuatro años de gestión, se concedieron 904.858 nuevos registros de armas a este sector.