Las autoridades de Afganistán anunciaron esta medida hace un mes y este martes se hizo oficial en todo el país. Según argumentaron, los salones de belleza ofrecían servicios prohibidos por el Islam y generaban dificultades económicas a las familias de los novios durante las festividades de la boda.
En las actividades consideradas “impuras”, incluyeron el perfilado de cejas, el uso de cabello de otras personas y la aplicación de maquillaje. Por su parte, Sadiq Akif Mahjer, portavoz del Viceministerio y Virtud dirigido por los talibanes, no descartó usar la fuerza contra aquellos que se nieguen a acatar la norma.
Los salones de belleza se suman a la lista de espacios que las mujeres y niñas afganas tienen prohibidos como los parques, jardines, gimnasios o baños públicos. Tampoco tienen permitido viajar sin ir acompañadas de un familiar varón. Además, para salir a la vía pública deben estar íntegramente cubiertas.
Esta nueva medida generó un cambio significativo en la economía de Afganistán ya que 60.000 mujeres que trabajaban en 12.000 establecimientos perdieron su fuente de ingreso. Cabe destacar que desde que los talibanes volvieron al poder en 2021, lanzaron una serie de restricciones contra la población femenina que logró excluir las de distintos espacios.