El papa Francisco recibió este lunes a un grupo de rabinos europeos en la ciudad de Roma y apenas inició el encuentro se disculpó ante ellos por no poder leer el discurso que tenía preparado. “No estoy bien de salud”, confesó.
“Buenos días, los saludo a todos y les doy la bienvenida. Gracias por esta visita que tanto me gusta, pero sucede que no estoy bien de salud y por eso prefiero no leer el discurso sino dárselo y que ustedes lo lleven”, dijo el papa con voz cansada y algo ronca.
El Vaticano no brindó información respecto al estado de salud del Sumo Pontífice que, a pesar de su estado de salud, mantuvo las numerosas audiencias que tenía por la mañana. No obstante, algunos periodistas de la capital italiana señalaron que podría ser una enfermedad temporal debido al cambio de estación en el Viejo Continente.