La crisis en la Clínica Mosconi de Berisso no cesa. Tras la decisión del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) de rescindir el contrato con la cooperativa de salud y ordenar trasladar a los pacientes de esta obra social a otros centros de salud, la conducción de la institución se reunió con el intendente Fabián Cagliardi pero no lograron acordar soluciones.
“Nos dijo que no iba a permitir que desaparezca la clínica, pero que lo iba a hacer bajo sus condiciones, que no sé cuales son. Fue muy brutal e imponente lo que nos dijo”, señaló Daniel Mazzocchini, abogado de la gestión a cargo de la Clínica Mosconi.
Desde la actual conducción de la institución denuncian que el mandatario comunal no interviene en el conflicto por el presunto apoyo a la conducción que estuvo al frente de la clínica previo al arribo de Silvia Argañaraz y fustigaron la decisión del oficialismo de no acompañar un proyecto presentado ante el Concejo Deliberante que insta a que el alcalde cumpla el rol de mediador ante el Gobierno bonaerense para que se de marcha atrás en la quita de las cápitas.
“Pensé que todos se iban a sumar, pero el intendente dio la espalda al salvataje y ordenó a su bloque votar en contra por lo que el proyecto se cajoneó", señaló el letrado. Desde la actual conducción manifestaron ser víctimas de un boicot de la antigua conducción, a quienes acusaron de presentar denuncias por presuntos maltratos a pacientes a fin de afectar la conducción de Argañaraz.