El gobierno de Javier Milei ha impulsado una política de fuerte desfinanciamiento del sistema de salud argentino, caracterizada por recortes presupuestarios, parálisis de obras y la subejecución de programas sanitarios claves, impactando directamente áreas sensibles como medicamentos, oncología y trasplantes.
Este ajuste busca el equilibrio fiscal pero afecta la cobertura de pacientes vulnerables. En 2024, el gasto en programas de salud descendió un 35% en términos reales, se reportaron recortes millonarios recientes, incluyendo $20.000 millones en medicamentos y $5000 millones en oncología. Además se han afectado programas estratégicos como el Programa Remediar y la provisión de medicamentos de alto costo.
De acuerdo a un informe de la Fundación Soberanía Sanitaria, durante el período 2024 y 2025, la ejecución presupuestaria del Ministerio de Salud de la Nación se caracteriza por una contracción significativa de los recursos en términos reales, acompañada por elevados niveles de subejecución. Este patrón no solo refleja una reducción del gasto sanitario, sino también una pérdida de capacidad de gestión y de rectoría del sistema por parte del Estado nacional.
Entre 2023 y 2024, el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud registró una caída real del 31%. En 2025 se observa una nueva reducción del 13% respecto del año anterior, acumulando una disminución real del 34% en relación con 20231.
salud_presupuesto_informe
Más recortes en salud sobre áreas críticas
Días atrás el gobierno nacional anunció un ajuste del 2% en todas las áreas de la Administración Pública Nacional, pero en Salud el impacto adquiere otra dimensión: más de $63.000 millones menos para una cartera que ya venía atravesando fuertes reestructuraciones, despidos y cuestionamientos por el deterioro de programas sensibles. El Ministerio de Salud que conduce Mario Lugones había arrancado el año con un presupuesto de más de $7,4 billones, pero sucesivas modificaciones ya lo habían reducido a poco más de $6,6 billones. Aun así, según datos oficiales, apenas se ejecutó el 31,5% de ese monto cuando ya transcurre casi la mitad del año.
Para especialistas del sector, el bajo nivel de ejecución anticipa nuevas restricciones en áreas críticas. Uno de los golpes más fuertes recayó sobre el programa de "Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica", que perdió cerca de $20.000 millones. Allí funcionan estructuras centrales para el sistema sanitario público: el Banco de Drogas Oncológicas, la provisión de medicamentos esenciales, tratamientos de alto costo, asistencia a pacientes trasplantados y programas vinculados al cannabis medicinal.La situación preocupa especialmente porque los tratamientos oncológicos y las terapias de alto costo dependen muchas veces exclusivamente de la cobertura estatal, sobre todo en pacientes sin obra social o en provincias con sistemas sanitarios debilitados.
El ajuste también impactará en programas de prevención y control de enfermedades transmisibles. Las áreas vinculadas al dengue, zoonosis y enfermedades vectoriales perderán $1.500 millones. A eso se suman recortes en VIH, hepatitis, tuberculosis y lepra, sectores que ya venían golpeados por despidos y reducción de personal durante 2025.
Otro de los programas afectados es el de Salud Sexual y Procreación Responsable, que tendrá $900 millones menos. En hospitales y centros de salud de distintas provincias ya venían denunciando faltantes de preservativos y anticonceptivos, un escenario que podría agravarse tras este nuevo recorte. El ajuste alcanza además a organismos estratégicos como SEDRONAR, INCUCAI, ANLIS-Malbrán y la Superintendencia de Servicios de Salud. Incluso la Administración Nacional de Establecimientos de Salud -creada en 2025 tras las protestas en hospitales nacionales por salarios y despidos- sufrirá una poda de más de $3.195 millones.
"Genocidio sanitario"
Con este panorama devastador en materia presupuestaria para la salud, no es de extrañar como se dio a conocer en informes anteriores en El Editor Platense la aparición de casos de enfermedades que se creían erradicadas o el crecimiento exponencial de casos de aquellas que requieren vacunación.
En ese marco, en la red social X el Doctor en Medicina y Cirugía y Magister en Administración de Servicios de Salud y Salud Pública, Dr. Oscar Atienza advirtiera sobre una "cástrofe sanitaria" que atraviesa nuestro país: "Un pueblo enfermo es un pueblo sin futuro".
"Cuando hablamos de salud fijamos como objetivos que las personas puedan desarrollar su proyecto de vida de acuerdo a como lo imaginaron. Un proyecto de país no puede ser un truncador de posibilidades, nunca debería ser un determinante negativo para el logro de sus objetivos", apuntó el médico.
En cuanto a números, el profesional compartió datos del Boletín Epidemiológico que viene dando cifras alarmantes. De acuerdo a la información oficial del 2026, la mortalidad infantil aumentó un 8.5 % y la mortalidad materna creció un 37 %.
Además se puede ver el aumento de casos de enfermedades como el Hantavirus (se quintipulicaron los casos respecto al 2025), se duplicaron los casos de Leptospirosis al igual que los casos de Sífilis. También la viruela símica vio duplicada su estadística de contagios respecto al año anterior. Aumentaron respecto al 2025 los cuadros de Brucelosis, Tuberculosis, Hepatitis B, Rabia y Hepatits C.
Otro dato que preocupa tiene que ver con los casos de Coqueluche que este año lamentablemente da cuenta de 14 fallecidos y peor aún, 8 de cada 10 niños/as no están vacunados para dicha enfermedad.