Lo que comenzó como un exclusivo viaje de expedición se transformó en una crisis sanitaria internacional. El brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, que tuvo como puerto de partida Ushuaia el pasado 1 de abril, ha puesto bajo la lupa a una de las variantes más peligrosas y singulares del mundo: el Virus Andes.
El brote de hantavirus a bordo del MV Hondius ha dejado hasta la fecha un saldo de tres víctimas fatales y varios casos sospechosos. Lo que hace que este evento sea excepcional es la confirmación de que se trata del Virus Andes, la única variante de la enfermedad capaz de transmitirse de persona a persona.
Según expertos de la OMS, los pasajeros afectados no tuvieron contacto directo con roedores a bordo, lo que refuerza la teoría de que el Virus Andes se propagó por contacto estrecho entre los viajeros tras el contagio inicial de un "paciente cero" antes de zarpar de Ushuaia.
¿Por qué el Virus Andes es diferente a los demás hantavirus?
A diferencia de otras cepas de hantavirus presentes en América del Norte o Asia, el Virus Andes posee una mutación biológica que le permite sobrevivir en las secreciones humanas. Esta particularidad convierte a cualquier brote en una amenaza mayor, especialmente en entornos confinados como el del MV Hondius.
La transmisión interhumana del Virus Andes ocurre principalmente a través de contacto físico estrecho y prolongado, intercambio de fluidos (saliva o secreciones respiratorias) y/o uso compartido de utensilios en espacios cerrados.
La vigilancia epidemiológica se mantiene activa para evitar que la cadena de transmisión del Virus Andes iniciada en el MV Hondius se extienda a nuevos territorios.
La situación epidemiológica en Ushuaia
A pesar de que el MV Hondius partió desde el puerto de la capital fueguina, las autoridades de salud de Ushuaia han aclarado que no existe evidencia de circulación local del hantavirus. Las investigaciones preliminares sugieren que los turistas pudieron contraer el Virus Andes en otras regiones de la Patagonia chilena o argentina antes de arribar a Ushuaia.
Sin embargo, equipos de zoonosis continúan analizando poblaciones de roedores en zonas rurales cercanas a Ushuaia para descartar cualquier reservorio activo del hantavirus en la zona.