El Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, sigue agrandando la grieta entre porteños y bonaerenses, ahora con un "muro de control" que evitará que los cacos del conurbano invadan las calles de la CABA para llevar allí la inseguridad y la delincuencia.
A través de la red social X, Macri posteó un video con imágenes de los controles que la Policía de la Ciudad hizo en los últimos ocho meses, titulado “Un muro de control para proteger a los porteños de lo peor del conurbano".
Durante ese lapso de tiempo, se realizaron más de 110 mil controles vehiculares y se verificó la documentación de 123 mil personas en los accesos a la Ciudad, con un saldo de 98 detenidos. Esto da una efectividad de un 0,079% en los controles, lo que se traduce en ocho detenciones cada mil controles, un precio bastante alto para las razias si se tiene en cuenta el costo de llevarlas adelante y el resultado de las mismas, ya que en cinco días de "control" se apresan en promedio a dos personas.
Según informó el Gobierno porteño, los procedimientos se desplegaron en 16 puestos ubicados a lo largo de la Avenida General Paz y en los puentes que cruzan el Riachuelo, principales vías de ingreso desde la provincia de Buenos Aires. Las detenciones están vinculadas a delitos como robos, hurtos, lesiones, encubrimiento y resistencia a la autoridad.
Muchas tropas, pocos cacos
Los operativos están a cargo de la Patrulla de Control de Accesos, que desde septiembre pasado supervisa los 24 kilómetros de la General Paz y los cruces estratégicos. Además de las detenciones, se remitieron más de 15.000 vehículos por infracciones.
El dispositivo incluye efectivos con patrulleros, motos, camiones de traslado y la participación de la División K9, y se articula con el Sistema Integral de Seguridad Pública. En ese marco, se utilizan herramientas como el Mapa del Delito, el Anillo Digital —que detecta patentes en tiempo real—, los Centros de Monitoreo Urbano y una red de más de 17 mil cámaras.
Jorge Macri presente
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, supervisó uno de los operativos en Villa Devoto junto al ministro de Seguridad, Horacio Giménez, y al secretario del área, Maximiliano Piñeiro. Durante la recorrida, destacó la estrategia de reforzar los controles en los accesos como parte de la política de seguridad.
Desde el Ejecutivo porteño señalaron que la seguridad representa uno de los ejes centrales de gestión y que el presupuesto 2026 destina el 15,4% a esta área. En paralelo, remarcaron otras acciones como la recuperación de más de 770 propiedades usurpadas, la liberación de 68 kilómetros ocupados por manteros y los operativos contra “trapitos” y en estaciones de subte.
"El mensaje es muy claro: no queremos delincuentes. La época del vale todo se terminó”, sostuvo Jorge Macri que describió el esfuerzo que hace desde su gobierno para evitar que los delincuentes del otro lado de la General Paz ingresen a su Ciudad, al indicar que “esta nueva División refuerza la presencia policial en los accesos a la Ciudad y es una respuesta a las inquietudes que los vecinos plantean en las reuniones con el Jefe de Gobierno. Es una herramienta más para prevenir el delito en una Ciudad donde todos los días ingresan más de tres millones de personas”.
Detensiones muy caras
Las cifras no acompañan los dichos del discurso del tres veces intendente de Vicente López (sí, un municipio del conurbano) nacido en Tandil (sí, del otro lado de la Avenida General Paz), porque si en cinco días de control, en donde según sus propias palabras entran y salen 15 millones de personas a la CABA, se apresan dos delincuentes en 16 puestos de control con todo el desplazamiento de tropas y el costo que eso conlleva, la relación/costo beneficio es realmente negativa y bien podrían usarse esos fondos para otras prioridades que tiene la Ciudad.