En los últimos días, una joven platense hizo conocida su situación y su pedido desesperado de ayuda ante la violencia que recibe desde hace dos años.
¡Suscribite al Newsletter!
Lo que necesitas saber, desde donde necesites
En los últimos días, una joven platense hizo conocida su situación y su pedido desesperado de ayuda ante la violencia que recibe desde hace dos años.
Todo empezó cuando se separó de quien fue su pareja y con quien tiene una hija. Desde ese entonces es “perseguida y acosada”, y afirmó: “Me rompe las cosas (...) tengo necesidad de salir a gritar”.
Al principio le puso una perimetral, que hizo que se calmara, pero pasado un tiempo volvió a amenazarla.
Desde ese entonces ya lleva ocho denuncias radicadas, la última el pasado 9 de marzo cuando el hombre entró a su casa al romper una ventana y la golpeó.
Por su parte, la UFI N° 13 de La Plata le brindó un botón antipánico pero tampoco pudo ser la solución dado que, según manifestó la víctima: “Sigue violando la perimetral. Se aparece en mi casa, nos amenaza a mi, a mi hija, a mi mamá. Es terrible lo que estoy viviendo”.
Su bronca es aún mayor porque la salida que le dieron desde la Justicia es “que se mudara”, a lo de su madre, o a donde pueda, pero que se vaya de su casa. Esto es porque le informaron que “para tomar medidas en contra del ex necesitaban que hubiera autoría. O sea, para hacer algo parece que necesitan un acta de defunción”, sostuvo la abogada de la damnificada.
A su vez, informó que en ocasiones “le tiró gas pimienta, le rompió los vidrios de la casa, les robó ropa a ella y a su nena y la Justicia hizo oídos sordos a la situación”.
Y agregó que “pedimos la detención, pero no lo tomaron. Dicen que si no lo encuentran infraganti no lo pueden detener. Les dimos las pruebas necesarias: fotos, audios, mensajes con amenazas de muerte, de todo. Pero nada es suficiente”.
De esta manera, la mujer hizo conocido su caso en búsqueda de ayuda y colaboración "para volver a vivir en paz".