Vecinos de Berisso alertaron al 911 en las últimas horas, debido a que escucharon gritos y situaciones de violencia en una vivienda de 27 y 156, en el marco de un conflicto familiar.
En ese sentido, se pudo saber que una mujer de 26 años se dirigió a la casa de su expareja, para llevarse a su hija a la fuerza. A través de gritos y golpes, intentó abrir la puerta, momento en el que llegó el personal policial.
Fue en ese instante que los efectivos notaron que la joven estaba en estado de ebriedad y fuera de sí, y quería tomar a la menor, que se encontraba al cuidado de su padre.
Sin importarle la presencia policial, la implicada logró ingresar a la casa del hombre y, de esta forma, fue aprehendida por el personal del Comando de Patrullas, quienes la trasladaron a la seccional bajo los cargos de “violación de domicilio”.