El pasado sábado se llevó adelante un recital en el Hipódromo de La Plata, al cual acudió gran cantidad de gente, entre ellos, un hombre con sus hijos, quien vivió la peor noche de su vida.
Al respecto, relató un extenso comunicado explicando que acudió al lugar junto con sus dos hijos y una amiga de ellos. Al empezar el show de El Cuarteto de Nos se dirigió unos metros más adelante que sus familiares y fue allí que pasó algo impensado: “Soy músico y disfruto mucho los recitales más en familia, y quería apreciar más detenidamente los detalles durante algunos temas y luego regresar apenas unos metros donde estaban mis hijos”, explicó.
En ese momento, “se desató un evento, situación, que no hubiera imaginado ni en mi peor pesadilla, sufriendo un daño económico, físico y sobre todo moral, como nunca había vivido”, es que cuando estaba volviendo, sintió que dos personas lo agarraron del cuello, con mucha fuerza, “dos personas que no se identificaron en modo alguno” y procedieron a arrastrarlo, sin darle explicaciones, “sujetándome del cuello al punto de casi asfixiarme, como podía le rogaba que no me ahogue, le decía que estaban equivocados”, aseguró Rodolfo.
“Mientras era ahogado y arrastrado, me robaron absolutamente todo lo que llevaba en los bolsillos”, desde documentación, hasta tarjetas, dinero en efectivo y el celular. “Todo esto sucedió con la aprobación tácita del supuesto personal de vigilancia ya que ellos no hicieron nada, más aún fueron los responsables directos de que esto sucediera”, remarcó el damnificado.
“En mi desesperación rogaba que me escucharan, pero se puso más violento y me dijo si ‘quiero te mato, te voy a matar’, apretando más fuerte el cuello hasta casi desvanecerme, en todo momento me llevan con la muñeca derecha doblada muy fuertemente, hasta que en un momento me dice te voy a quebrar negro de mierda”, relató.
Así fue que lo sacaron del predio, lo tiraron al piso y al preguntar de qué lo acusaban, le indicaron que de robo, por eso, el personal de la comisaría Segunda lo trasladó a la seccional. Sobre ello, la víctima sostuvo que “los policías que me trasladaron tuvieron muy buen trato comprendieron la locura que estaba viviendo, en la seccional me sacaron las esposas y me tomaron fotos como a un criminal”. Luego, tal como describió, lo llevaron a una revisión médica, “la angustia y desesperación que sentía en ese momento no se la deseo a nadie”, mencionó.
Una vez que lo dejaron en libertad, acudió al encuentro con sus allegados, eran casi las 5:00 y no sabía nada de ellos. Al encontrarlos, los jóvenes le manifestaron su preocupación porque al preguntarle al personal de seguridad si lo habían visto, le habrían respondido: “‘Sí, un negrito de cuarenta y pico lo llevamos preso’, y se rieron”.
Al otro día asistió al Hospital Larraín de Berisso para una revisión médica, donde constataron que tenía un esguince en la muñeca, casi una fractura, por lo que está con tratamiento. De este modo, concluyó “la peor experiencia de mi vida”, aseveró el damnificado. Y reflexionó: “Esto atenta contra la música, contra la gente que va a los recitales, paga su entrada, y contra la vida misma”.