El Gobierno logró un respiro y retrasó, al menos por algunos días, un inminente paro de micros en el AMBA a partir del anuncio de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que manifestó su rechazo a la falta de acuerdo salarial con el sector empresario.
Este martes se realizó una audiencia en la Secretaría de Trabajo, donde no hubo acercamientos pero se obtuvo un cuarto intermedio hasta el viernes, por lo que se estira el plazo de la definición. Desde la UTA advirtieron que los trabajadores del transporte automotor de pasajeros atraviesan una situación económica crítica y reclamó una respuesta urgente a su pedido de recomposición salarial. Si en la reunión del viernes no se llega a un acuerdo, anunciarán "medidas de acción gremial".
Según el gremio, las necesidades del sector son inmediatas y no admiten "nuevas demoras ni planteos dilatorios". Desde el sindicato señalaron que las cámaras empresarias ya tomaron conocimiento del reclamo salarial y lo consideraron viable, pero que se niegan a implementarlo al argumentar falta de recursos para afrontar el incremento. Esta situación, indicaron, profundiza el conflicto en un contexto de creciente deterioro del poder adquisitivo de los
La propuesta del Gobierno a la UTA
En este caso, la Secretaría de Transporte de la Nación prometió colaborar con los empresarios y prepara "una oferta" por fuera de la negociación salarial que, en la práctica, es entre privados.
Las cámaras ofrecen un incremento salarial del 1% bajo el argumento de una crisis operativa, financiera y económica de carácter excepcional que les impide mejorar la oferta. El sindicato rechaza de plano este porcentaje, calificándolo de insuficiente frente al aumento sostenido del costo de vida y contrastándolo con los incrementos mensuales que se han aplicado en el valor del boleto de transporte.