El Sindicato de Trabajadores Municipales de Berisso (STMB) extendieron por 48 horas el paro general y decidieron realizar una movilización este martes a la 9:00 hs frente a la Casa de Gobierno bonaerense. La medida se tomó tras la audiencia que mantuvieron este lunes con autoridades del Ministerio de Trabajo bonaerense.
Asimismo, los gremios elevaron un documento con nueve reclamos entre los que se comprenden la falta de personal y alimentos en las guarderías municipales, dependencias y vastos sectores estatales con pésimas condiciones edilicias, falta de mantenimiento en las flotas vehiculares de la Comuna, como así también la carencia de elementos materiales para desempeñar tareas laborales.
Por otro lado, el gremio municipal denunció “provocación, persecución, acoso, intimidaciones y faltas de respeto” de funcionarios públicos del Municipio, como así también incumplimiento de acuerdos por parte del Municipio. En último término, manifestaron que hay “postergación y retención permanente de los aportes sindicales por parte del ejecutivo comunal, los cuales son derivados a nuestra organización con varios meses de demora.
El conflicto
El gremio municipal decidió comenzar con medidas de fuerza el pasado miércoles 28 de junio tras denunciar “el sistemático incumplimiento del Departamento Ejecutivo en la provisión de ropa, calzado y materiales de seguridad”. En principio, realizaron retenciones de tareas y cortes de calle en distintos puntos de la ciudad.
No obstante, tras las reuniones con el Ejecutivo local, los trabajadores decidieron profundizar la medida de fuerza y llamaron a un Paro General en rechazo a la propuesta que realizó la Comuna a mediados de la semana pasada. “Nos propusieron entregar el 20 % de la totalidad de la ropa del trabajo de los compañeros. Más de 3 meses de un acta de acuerdo incumplida, que hagan esta oferta es una ridiculez. Nos pareció una burla”, esgrimieron.
“Todo esto es por una campera que no se entregó, tenemos la ropa y los botines, solo faltaba la campera”, replicó el intendente Fabián Cagliardi en declaraciones a este medio. Asimismo, desde la Comuna explicaron que ya habían advertido al sindicato sobre el retraso y que “estaba todo acatado”. “Pero bueno, después salieron con una retención de tareas”, explicó el jefe comunal quien acuñó la medida de fuerza a una disputa política interna.
Tras el fracaso de las primeras conversaciones, el Ministerio de Trabajo bonaerense intervino en el caso y dictó la conciliación obligatoria. Sin embargo, desde el gremio no acataron y se reunieron con autoridades provinciales para expresar su reclamo. Tampoco hallaron solución por lo que la pugna se mantiene en pie
El conflicto afecta desde hace casi dos semanas el normal funcionamiento del servicio de recolección de residuos, el alumbrado público, el bacheo y los talleres mecánicos del Corralón, además de las prestaciones en las dos delegaciones barriales, el Vivero municipal y el Cementerio.